La enfermedad de Parkinson: Manifestaciones clínicas.

El diagnóstico puede realizarse en aquellos individuos que presenten al menos 2 de 4 signos cardinales:

  • Temblor en reposo.
  • Rigidez muscular.
  • Bradicinesia (lentitud de los movimientos voluntarios).
  • Pérdida de reflejos posturales.

El temblor en reposo está presente en torno al 85% de los casos de EP. La ausencia de expresión facial, disminución del parpadeo y del movimiento de los brazos al caminar completan el cuadro clínico.

Temblor en Reposo

La imagen arquetípica del EP se asienta en un signo más que en todos los demás. Este signo es el temblor. Pero como suele pasar con un gran número de arquetipos, su base no es demasiado exacta, pues si bien el temblor se integra dentro de la sintomatología parkinsoniana, no aparece siempre. En cualquier caso, el rasgo predominante en esta enfermedad es la rigidez o la ausencia de actividad física que causa la falta de movilidad, a causa del déficit de neurotransmisor dopamina. El motivo de que se asocie el temblor a la enfermedad de parkinson es porque es lo más llamativo, sin embargo en muchos casos, para cuando aparece el temblor de reposo, es más que posible que la cinesia lleve mucho tiempo de evolución.

TemblorEl temblor asociado a Parkinson se puede definir como un movimiento oscilante rítmico, que alcanza a todo el cuerpo o a algunas zonas del mismo, y lo más destacado es que se trata de un temblor que permanece aun cuando el paciente está en reposo, lo que le diferencia de otros tipos de temblores que son sólo intencionales, aparece cuando la persona intenta realizar algún movimiento. Suelen ser 4 o 5 ciclos por segundo y la amplitud de los mismos puede variar por muchos motivos, algunos de ellos, la hora del día, la cercanía a la toma de medicación, la intensidad de la actividad física que se quiere desempeñar, estados de nerviosismo.

Otro detalle a puntualizar es que este temblor se hace más imperceptible cuando la persona trata de realizar tareas voluntarias, reapareciendo con toda su intensidad cuando se vuelve al estado de reposo, aunque también hay que decir que en algunos casos, este temblor no varía nada en ninguno de los estados, reposo o movimiento.

las manos suelen ser una de las primeras zonas afectadas, puede ser solo una o las dos. A medida que la enfermedad crece en malignidad, el temblor también se va extendiendo a más partes del cuerpo, teniendo una forma de presentación diferente para cada parte del cuerpo. Los temblores de las manos se concentran en los dedos y por norma empieza en el pulgar e índice. Con el tiempo se extiende a otras falanges induciéndolas a un estado de semiflexión con el pulgar opuesto hacia la base del 5ºdedo, esta es la actitud características de la mano del EP.

En las extremidades inferiores es infrecuente su aparición, pero si surge temblor suele ser en los pies, que se mueven alternativamente, en flexión y extensión. Cuando la enfermedad alcanza fases muy avanzadas, el temblor también alcanza la cabeza. Éste además puede instalarse en labios, lengua y en la mandíbula.

El temblor parkinsoniano desaparece cuando el paciente duerme, siendo uno de los hechos más extraño de esta enfermedad.

Rigidez Muscular

Este es considerado el signo más importante y constante en la enfermedad de parkinson. Cuando se palpan los músculos de un afectado se aprecia una dureza en ellos, mostrando una fuerte resistencia al alargamiento pasivo, estiramiento. Las formas de moverse, de modo brusco o pausado, intensifican o mitigan los defectos musculares mencionados. A veces, son impotentes para levantarse de una silla en el primer intento o incluso en varias intentonas sucesivas, otras no pueden girar sobre sí mismos sin realizar grandes esfuerzos, a pesar de partir de una posición de reposo o en la cama, otras veces realizan extraños giros en sentido contrario al natural según el objetivo marcado. Este se debe a una mala interpretación de la información, a un mal esquema corporal, a un enfermizo procesamiento de la información y a una falta de control sobre la respuesta motora final.

El enfermo de parkinson se reconoce por la escasa cantidad de movimientos que realiza (hipocinesia), sólo los justos, y la lentitud de los mismos (Bradicinesia). Se produce una disminución en la cantidad de los movimientos y en la calidad de los mismos. Por ejemplo estos enfermos, no se sientan de una manera suave y precisa, sino que lo hacen en bloque de una manera rígida, sin apenas alterar su posición del tronco y miembros inferiores.

Marcha parkinsonSu marcha se inicia de manera muy dificultosa, iniciando con pequeños pasos, muy cortos y seguidos, que apenas producen desplazamiento, ante la imposibilidad de iniciar la marcha, inclinan el tronco hacia delante para que por desplazamiento del centro de gravedad, se inicie el movimiento. Esto hace de la marcha parkinsoniana una marcha muy inestable, con alto riesgo de caídas. La marcha prosigue con pasos cortos y rápidos, sin balanceo de brazos y con el requerimiento de toda la atención por parte del individuo, hasta el punto de no ser capaces de hablar mientras andan. Tienen graves dificultades para realizar giros sobre sí mismos durante la marcha y suelen ocurrir momentos en los que se quedan bloqueados (Atascamiento cinético) y que tras permanecer varios segundos sin moverse, vuelven a retomar como si nada, volviendo a presentar los signos anteriormente descritos. Esta marcha tan característica recibe el nombre de marcha festinante.

Cuando la enfermedad ha alcanzado un estado más agresivo, los movimientos afectados pueden deteriorarse profundamente hasta impedirles anudarse una corbata, abrochar botones o simplemente peinarse.

La rigidez muscular y la bradicinesia unidas, dan lugar a un signo muy característico de estos enfermos, la cara inexpresiva, rostro inexpresivo, anclado en una perpetua mueca de tristeza y temor, debida a la rigidez de la musculatura mímica. Esto se llama amimia o tener “cara de póker”.

cara de poker

El tronco permanece inflexible, algo inclinado hacia delante, con los codos y las rodillas en semiflexión en una postura casi inalterable hasta durante la marcha.

Todo esto deriva en la acinesia, es decir la ausencia notable de movimiento, de gesticulación, los retrasos y dificultades en la realización de tareas motrices voluntarias, por mínima que esta sea. En este aspecto la rehabilitación física que mantenga un buen tono muscular, que mejore la elasticidad de las articulaciones, que mejore la estabilidad en la marcha y que dote de expresividad a la cara, resulta de vital importancia.

Bradicinesia

Significa enlentecimiento o pobreza de movimientos. En una persona no afectada los movimientos automáticos se desarrollan de forma involuntaria y subconsciente. Las personas con enfermedad de Parkinson experimentan una disminución creciente de la actividad espontánea. Esto se traduce en síntomas tales como postura inmóvil, goteo de saliva desde la boca (sialorrea), o una forma de caminar en la que arrastran los pies.

sintomas-del-parkinson_thumb

Otras manifestaciones motoras

  • Alteración de la motricidad fina.
  • Micrografía.
  • Hipofonía.
  • Sialorrea.
  • Alteración de la postura.
  • Inestabilidad postural.
  • Fenómeno “on-off: Con el tiempo, algunos pacientes tratados con levodopa experimentan una regresión en la mejoría inicial obtenida y aparecen una serie de efectos secundarios que modifican negativamente la respuesta al tratamiento. Uno de esos efectos secundarios son los fenómenos “on.off” o fluctuaciones del estado del enfermo durante el día, de duración variable e impredecible, que oscila entre ratos sin síntomas (fases “on” o fases de conexión a la levodopa)y otros en que reaparecen el temblor, la dificultad para caminar y la lentitud (fases “off o fases de desconexión a la levodopa). En los períodos “on” pueden presentarse discinesias. Este fenómeno parece estar asociado a variaciones en sangre de los niveles de levodopa como consecuencia de su interacción con las proteínas de la dieta.

Manifestaciones no motoras

  • Alteraciones cognitivas en fases finales.
  • Trastornos del sueño.
  • Alteraciones sensoriales.
  • Anosmia.
  • Trastorno de la función autonómica como estreñimiento crónico severo.
  • Trastornos de la memoria.
  • Cleptomanía recordatoria (sustraer objetos para cambiarlos a otro lugar)
  • Depresión y ansiedad.

Acerca de franfisio81

Fisioterapeuta 653 CLM.

Publicado el 12 de marzo de 2013 en Enfermedad Parkinson, Geriatría, Geriatría y Gerontología y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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