Masaje Terapéutico. Parte 3: Masaje por regiones.

Región cervical

El cuello es una zona compleja para la realización de la masoterapia, pues disponemos de varias formas de cuello: redondo y graso en la mujer y en los niños, más musculado y anguloso en el hombre; amén de que la grasa suele enmascarar y/o atenuar los salientes cervicales, a veces ocultando patologías muy comprometedoras.

La región lateral cervical es la que generalmente más vamos a masajear, gracias a que las tensiones diarias y las solicitaciones musculares continuadas del músculomasajecervical esternocleidomastoideo (cruza la región lateral cervical superficialmente) hacen que normalmente presente esta zona contracturas musculares casi continuadas y a veces crónicas. También por el descanso nocturno en mala posición (remitimos al tema de Ergonomía de columna vertebral) es posible la aparición de estas contracturas del esternocleidomastoideo (tortícolis), e incluso pueden aparecer en el recién nacido las llamadas “tortícolis congénitas”. Para tratar todas estas patologías colocaremos la cabeza del paciente en flexión y rotación lateral hacia el lado que vamos a masajear, con lo que el músculo se mostrará más fácilmente para su amasamiento.

La zona anterior del cuello rara vez requiere la utilización del masaje, además de tratarse de una zona compleja, debido a que en esta zona encontramos órganos muy frágiles tanto en la profundidad, (glándula tiroides, laringe…) como en la superficie (ganglios linfáticos, arterias y venas faciales…).

Región dorsolumbar

La región dorsolumbar limita por arriba con la nuca y por abajo con la región sacra. Los planos musculares que aquí encontramos son cuatro:región dorsolumbar

  1. Primer plano: Trapecio y dorsal ancho.
  2. Segundo plano: Romboides.
  3. Tercer plano: Serratos menores.
  4. Cuarto plano: Músculos espinales.Estos amplios planos musculares llenan el canal costovertebral y pueden

llegar a tener un espesor de hasta 6 cms en la línea media, mientras que en el ángulo de las costillas encontramos la zona más delgada.

Para su tratamiento el paciente colocará en decúbito prono y el fisioterapeuta se colocará al lado contrario de la región a tratar, al lado derecho para manipular la región izquierda y viceversa; Debido a las masas musculares antes comentadas, se realizará un masaje profundo que seguirán la dirección de las fibras musculares. Podremos introducir los pulpejos de los dedos en los espacios intercostales y relieves musculares, adaptándonos a todo el contorno de la zona a tratar.

Es en la zona lumbar donde las masas musculares del canal vertebral ocupan mayor volumen y es precisamente en esta zona donde el fisioterapeuta ha de emplearse a fondo, pues es aquí donde tienen lugar el mayor porcentaje de contracturas musculares que originan las conocidas lumbalgias y ciatalgias. Estas lumbalgias pueden ser de origen reumático, pero en otras ocasiones es traumática, debida a solicitaciones musculares intensas y rápidas o como actitud muscular defensiva (espasmo). En estos casos es conveniente practicar primeramente un masaje superficial y de baja intensidad para pasar, cuando lo creamos oportuno a presiones profundas y pequeñas percusiones.

La zona lumbar requiere un tratamiento y vigilancia continuados, pues tras el segmento cervical es la zona más móvil y además es la que más presión soporta, es por ello que esté tan comúnmente dañada.

Miembro superior

Dedos y Mano

Todos los dedos, a excepción del pulgar, tienen una conformación anatómica similar: tienen forma de cilindro con dos caras opuestas, una la dorsal donde se insertan los tendones extensores y otra anterior o palmar donde hacen lo propio los flexores. Están articulados por las articulaciones interfalángicas proximal, media y distal. Tanto estas articulaciones como los tendones que corren o se insertan en los dedos, son susceptibles de gran cantidad de patologías debido, en gran medida, a su exposición a los agentes vulnerantes exteriores; estas patologías van desde las desviaciones y/o anquilosis articulares, a lesiones y /o secciones tendinosas o de sus vainas, pasando por secciones nerviosas, etc.

El masaje en los dedos lo realizamos con nuestros dedos pulgar e índice, desde la falange distal hacia la proximal, situando nuestras caras palmares de las falanges distales en las regiones laterales de los dedos del paciente, desde la Interfalángica distal hacia la proximal, actuando simultáneamente sobre las articulaciones afectadas y los ligamentos subyacentes; sin olvidar actuar mediante presiones en las caras dorsal y palmar sobre los importantes tendones tanto flexores como extensores. Para actuar de forma más específica en una articulación interfalángica podemos masajear actuando con 3 ó 4 dedos realizando un masaje difuso con nuestros pulpejos y de forma muy superficial, sobre todo para actuar en caso de edemas.

La región palmar presenta 3 zonas bien diferenciadas:

La eminencia tenar formada por los músculos que movilizan el dedo pulgar, se sitúa en la cara antero-externa de la mano, de forma redondeada y lisa. manoRealizamos sobre esta superficie un masaje por presiones con la cara anterior de la falange distal de nuestro dedo pulgar, realizando una serie de presiones poco intensas, partiendo como siempre de la zona más distal (la raíz del dedo pulgar) hacia la región más proximal (casi hasta llegar al carpo). Estas presiones deben seguir las fibras de la musculatura que estamos tratando, o sea adductor y abductor corto, el flexor corto y el oponente del pulgar.

La eminencia hipotenar, está situada en la región antero-interna de la mano y está formada por los músculos que sustentan al 5o dedo: el palmar cutáneo, el aductor del meñique, el flexor corto y el oponente (inervados todos por el cubital). El masaje se realiza de forma exactamente igual al anterior, utilizándose más en este caso el pellizcamiento y siempre teniendo en cuanta que el volumen muscular de esta zona es bastante menor que en la eminencia tenar.

El Rodete digitopalmar está constituido por nódulos adiposos subdérmicos entremezclados con haces fibrosos de la aponeurosis palmar (7 músculos interóseos y 4 lumbricales) y situado en la cara anterior de las articulaciones metacarpofalángicas de los dedos 2o al 5o. La masoterapia en estas zonas podemos realizarla con el pulpejo de nuestro dedo índice, siempre en sentido disto-proximal en la zona anterior; o realizarla de la misma forma pero bimanualmente, realizando el mismo recorrido anterior y simultáneamente en la zona dorsal con la otra mano.

Muñeca

Esta zona definida como muñeca, acoge a las articulaciones carpometacarpianas y radio-carpiana, y por supuesto, a todos los tendones flexores y extensores que la cruzan en sus dos caras. Hay que destacar especialmente en esta zona el papel preponderante del hueso escafoides, que es comúnmente fracturado en las caídas hacia delante con la mano en extensión; y decimos que es de destacar por su torpe vascularización que lleva a una muy lenta recuperación de este hueso. Si este hueso resiste el impacto del traumatismo, es la extremidad inferior del radio la que se fractura (lo cual normalmente, comprende una más pronta recuperación) o, en el pero de los casos, los dos huesos se fracturarán.

La masoterapia a realizar en la mayoría de las afecciones tanto articulares como óseas, comienza por masajes muy superficiales y bimanuales sobre la región anterior y posterior, pasando a posteriori con masajes más profundos eligiendo la técnica más adecuada para cada lesión.

Antebrazo

El antebrazo se caracteriza por dos volúmenes musculares de importancia: la musculatura epicondílea y la musculatura epitroclear; que originándose en estas regiones óseas, recorren el antebrazo total o parcialmente, para insertarse en antebrazo, muñeca, mano y/o dedos. Como venimos haciendo en los masajes del miembro superior comenzamos con una maniobra de masaje superficial (y bimanual) desde la región distal a la proximal; también cerrando la mano en anillo podemos realizar este masaje; incluso es posible que con las dos manos en anillo, y con el pulpejo de nuestros pulgares, sigamos el recorrido (disto-proximal) de los principales tendones flexores y extensores; esta maniobra ya es más intensa que el masaje superficial y profundiza más en la intensidad del tratamiento.

Cuando el tratamiento deba realizarse en la masa de origen epitroclear o epicondílea, dejaremos descansar el antebrazo del paciente sobre una almohadilla y realizaremos un masaje localizado. Uno de los principales problemas que suele tener lugar a este nivel es la epicondilitis (o epitrocleitis), que trataremos en el musculos_superficiales_del_brazo_humanocapítulo siguiente bajo el epígrafe del masaje transverso profundo o de Cyriax, cuyos mejores resultados en este tipo de patologías no deja lugar a dudas sobre su elección frente a otras técnicas de masoterapia.

Brazo

El brazo, al igual que la región cervical dependen mucho del paciente que estemos tratando. En la mujer suele existir una capa de grasa que le da forma cilíndrica, mientras que en el hombre adulto presenta numerosos eminencias musculares del braquial anterior, bíceps y tríceps principalmente.

El brazo se caracteriza por ser susceptible de recibir todas las técnicas de masoterapia existentes, aunque la más utilizada son las presiones unimanuales. Consiste en tomar con toda nuestra mano la cara anterior del brazo y con movimientos repetidos de presión siempre de distal a proximal favorecen la circulación de retorno en esta zona.

Otra técnica parecida a la anterior consiste en tomar el brazo con las palmas de nuestras dos manos abiertas con los dedos extendidos. Realizamos entonces un movimiento descendente con una mano y ascendente con la otra, produciendo así un aumento de la nutrición sanguínea en la zona y eliminando de esta forma la fatiga muscular tras el esfuerzo.

Hombro

El hombro es la región más proximal del miembro superior y, por tanto, en un masaje completo del miembro superior, la última zona a tratar. El hombro comprendehombro 3 zonas bien diferenciadas: la región deltoidea (caracterizada por esta masa muscular voluminosa y superficial) es susceptible, como el antebrazo, de recibir muy diferentes técnicas de masaje, pero por ser una masa muscular muy bien definida son recomendables los amasamientos, que repercuten no solo en el músculo, sino en las bolsas serosas situadas algo más profundamente, asiento generalmente de inflamaciones (higromas) que pueden producir incluso limitaciones de los movimientos del hombro, sobre todo de la abducción, en lo que solemos llamar periartritis escápulo-humeral. Las otras regiones existentes son la escapular (cuyo tratamiento masoterápico está muy ligado al de la musculatura transversal de la cintura escapular y que suele ser asiento de contracturas musculares unidas a las de la región cervical y, por tanto, con un tratamiento común) y la axilar (cuyo mayor tratamiento masoterápico se centra en los masajes de Cyriax, por contar esta zona con gran cantidad de ganglios linfáticos, depuradores del sistema linfático).

Miembro inferior

El miembro inferior es el órgano de la locomoción y se diferencia claramente del miembro superior en su volumen, longitud, potencia de sus masas musculares y “ausencia” casi absoluta de movimientos y musculatura fina. Comprende varios segmentos:

Pie

Es homólogo de la mano, pero salvando ciertas distancias, como son una arquitectura perfecta de las articulaciones y musculatura del pie para sostener el peso del cuerpo humano y ausencia de movimientos finos del pie y forma con la pierna un ángulo casi recto, abierto hacia delante. La región plantar es muy parecida a la cara palmar de la mano.

El fisioterapeuta ha de situarse, si se trata de una técnica de masaje localizado solamente en el pie, en el extremo del miembro, y no a un lado como clásicamente Tobillovenimos realizando. La técnica de masoterapia tanto para los dedos como para la región metatarso-falángica es homóloga a la utilizada en el miembro superior. La musculatura plantar suele ser asiento de inflamaciones denominadas tendinitis plantar, sobre todo en deportistas que hacen sufrir al pie microtraumatismos repetidos (corredores de marathon, campo a través, etc) y que es más ampliamente tratada por sus excepcionales resultados en el tema de masaje transverso profundo.

Tobillo

El tobillo comprende las articulaciones peroneotibial inferior y tibiotarsiana, con todas las partes blandas que las rodean. Los esguinces y las fracturas del tobillo son el “talón de Aquiles” de esta región anatómica, y el fisioterapeuta actuará en la fase de reparación y consolidación; El fisioterapeuta, al igual que para tratar el pie, se sitúa en la extremidad del miembro a tratar y realiza masajes perimaleolares con el pulpejo de los dedos redibujando los contornos óseos que lo forman.

Pierna

La pierna al igual que su homólogo el antebrazo, presenta dos regiones bien diferenciadas: la zona anterior de musculatura extensora y peronea, que puede masajearse tanto por presiones como con las manos en forma de anillo y siempre de distal a proximal y nunca sobre la creta tibial, pues es una zona ampliamente sensible.

La región posterior se compone de dos volúmenes diferentes: el más superficial lo constituyen los músculos gemelos, el plantar delgado y el sóleo; mientras que elmpierna plano más profundo lo forman el músculo tibial posterior, poplíteo, flexor común de los dedos y propio del dedo gordo. Esta zona suele ser tratada de dos formas diferentes según los objetivos a conseguir: en plan deportivo, para preparar la musculatura (que sí bien no lo hemos mencionado, es junto al cuádriceps, musculatura potente y muy importante en el esquema del miembro inferior) a solicitaciones musculares intensas y continuadas; es entonces cuando realizamos presiones bimanuales en anillo, siempre en sentido disto-proximal, así como fricciones profundas, con lo que conseguimos aumentar el flujo sanguíneo y el aumento de nutrientes de forma localizada. Este masaje, como además se supone realizado en deportistas, deberá ser rápido, enérgico y profundo, para que se transmita completamente al plano profundo de la musculatura.

También requiere la participación de la masoterapia esta zona cuando existe rotura ya sea completa o parcial, de parte de la musculatura que constituye esta región anatómica. Este tipo de patología es especialmente doloroso, por lo que toda la maniobra que ahora describiremos deberá realizarse de forma extremadamente suave y superficial. Podemos hacer desaparecer al menos momentáneamente el dolor realizando masajes superficiales poco intensos y muy suaves con el pulpejo de los dedos, después con la palma de la mano abierta y el pulpejo del pulgar de la otra mano actuando en la zona de ruptura más localizada.

Rodilla

La rodilla puede masajearse bimanualmente, empleándose aquí gran cantidad de técnicas de masaje, siendo uno de los más utilizados el de drenaje de derrames; consiste en colocar las dos manos en la cara anterior de la rodilla, una por encima y otra por debajo de la rótula y se acercan lentamente los bordes radiales de las dos manos, realizando sobre la rótula una presión suavemente progresiva, que da muy buen resultado para drenar los derrames perirrotulianos.

También podemos actuar sobre la región que rodea a la rótula situando los laterales de la rodilla, con los dedos en el hueco poplíteo (especial atención con esta zona por su paquete vásculo-nervioso, fácilmente estimulable) a excepción del pulgar, cuyo pulpejo sobre la parte anterior de la rodilla actúa sobre ella, ya sea con frotaciones, fricciones o presiones.

Muslo

El muslo, a semejanza del hombro por ser la región anatómica más proximal del miembro inferior es la última en ser tratada (en un masaje completo del miembro piernasinferior). Tiene dos regiones anatómicas fácilmente identificables: la región anterior constituida por el tensor de la fascia lata, sartorio, cuádriceps, recto interno, pectíneo y adductores. En esta región respetaremos la zona del triángulo de Scarpa (limitada por el borde interno del sartorio, borde externo de adductor medio y aponeurosis del oblicuo mayor –pliegue de la ingle-) como hacíamos anteriormente con el hueco poplíteo, pues aquí encontramos la arteria y vena femorales, el nervio crural, la arteria femoral profunda y la arteria del cuádriceps, amén de gran cantidad de ganglios y canales linfáticos.

La región posterior la constituyen el semitendinoso, la porción larga del bíceps femoral, el semimembranoso y la porción del bíceps crural.

La masoterapia en el muslo se realizará de forma bimanual en sentido disto-proximal y en varias fases, pues el volumen de esta región anatómica lo requiere: primero la cara anterior del muslo, después la cara externa y ya en decúbito prono, la cara posterior y la cara interna. Podemos también preparar la musculatura para las solicitaciones deportivas posteriores, y al igual que en la cara posterior de la pierna, las presiones y amasamientos sobre el cuádriceps (quizá el músculo más potente del organismo) provoca un aumento local del flujo sanguíneo hacia este músculo.

Texto de la web http://web.usal.es/~lcal/masoterapia.pdf

Acerca de franfisio81

Fisioterapeuta 653 CLM.

Publicado el 12 de junio de 2013 en Fisioterapia y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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