Fractura Diafisaria de fémur: Tratamiento 2/2

Tratamiento

Es importante considerar el tratamiento de estas fracturas en tres momentos diferentes: en cada uno de ellos, los objetivos son distintos.

1° fase: De suma urgenciase realiza en el sitio mismo del accidente y el objetivo es:

  • Alinear el eje del muslo corrigiendo la angulación y rotación; si fuese posible, también corregir el acabalgamiento. fracturadiafisisSe consigue con una tracción suave, sostenida pero con firmeza; todas las maniobras deben ser realizadas con suavidad, calma y en forma lentamente progresiva. Si así se procede, el procedimiento es poco doloroso.
  • Inmovilizar el miembro inferior, fijándolo a un vástago rígido (esquí, tabla, etc.) que debe llegar desde la pared del tórax hasta el tobillo. Si no se cuenta con ningún elemento de sostén, se fija al miembro sano, vendando el uno al otro en toda su extensión.
  • Analgésicos: idealmente inyectables (morfina).

Importante es consignar y hacer llegar al médico tratante:

  • Fecha y hora del accidente.
  • Valores vitales detectados en el momento de la atención.
  • Existencia y magnitud de las desviaciones de los ejes (angulación, acortamiento, rotación, etc.).
  • Alteración de los pulsos periféricos.
  • Estado de la sensibilidad.
  • Color y temperatura de los tegumentos del miembro afectado.
  • Medicación administrada.
  • En último lugar, se remite al centro hospitalario más cercano para seguimiento.

2° fase: De urgencia: Aquí los objetivos son más complejos y las exigencias médicas son mayores.

  1. Examen clínico completo, procurando detectar alteraciones generales o sistémicas propias de un estado de shock.
  2. Preparar vías endovenosas para infusión de soluciones hidrosalinas (suero gluco-salino, Ringer-lactato).
  3. Transfusión sanguínea según sea el caso.
  4. Analgesia endovenosa.
  5. Examen muy cuidadoso del estado vascular y neurológico del miembro fracturado.
  6. Tracción continua, idealmente transesquelética, desde la tuberosidad anterior de la tibia.
  7. Examen radiológico de fémur; se extiende a pelvis, columna, tórax, cráneo, según sean las circunstancias (polifracturado).
  8. Hospitalización y colocación de férula de Braun con 7 a 8 kg de peso aproximadamente.
  9. Disponer el traslado cuando los valores vitales estén estabilizados, si el centro asistencial no cuenta con la infraestructura adecuada para el tratamiento definitivo.

3° fase: Tratamiento definitivo: los objetivos que se persiguen con el tratamiento definitivo no son fáciles de cumplir, y deben quedar reservados para el especialista. El médico general, con escasa experiencia, no debe intentar resolver el problema con ninguno de los métodos posibles de usar.

Las complicaciones intra y post-operatorias suelen ser muy frecuentes y sus consecuencias son desastrosas. La reducción, inmovilización y contención de los fragmentos hasta su consolidación definitiva, pueden ser obtenidos con dos tipos de procedimientos.

Tratamiento ortopédico:

Pueden ser realizados con tres técnicas diferentes:

1. Reducción inmediata en mesa traumatológica, bajo control radiológico e inmovilización con yeso pelvipédico (Poco usado, generalmente inestable)

2. Tracción continua: seguida de un yeso pelvipédico, una vez que se ha conseguido la formación de un callo que, aunque no definitivo, asegure la traccionfemoralcontención de los fragmentos en vías de consolidación.

El procedimiento libera al enfermo de la tracción y le permite continuar el tratamiento en su domicilio.

Como el procedimiento obliga a un control radiográfico periódico mientras permanece con la tracción, sólo puede ser realizado en servicios que posean aparatos de rayos portátiles.

3. Tracción continua mantenida hasta que el callo óseo esté sólidamente formado. Especialmente usado en enfermos jóvenes, en que el plazo de consolidación es breve; el foco de fractura debe estar bien reducido y estable.

También obliga necesariamente a un periódico control radiográfico.

Indicaciones de tratamiento ortopédico:

  • Fracturas diafisiarias en fémur en el niño.
  • Fracturas conminutas. (con múltiples fragmentos).
  • Infección de partes blandas.
  • Negativa tenaz del enfermo o de sus familiares a ser operado.

Indicaciones relativas

  • Fracturas bien reducidas y estables.
  • Enfermos jóvenes.
  • Enfermos con patología anexa (cirrosis hepática descompensada, etc.).
  • Infraestructura quirúrgica inadecuada, no existiendo posibilidad razonable de traslado.
  • Cirujano no especializado, sin experiencia quirúrgica adecuada y sin posibilidad de traslado.

 

 Tratamiento quirúrgico

Es el tratamiento de elección en el adulto en los servicios de la especialidad, al lograr una reducción anatómica y estable, permitiendo una rehabilitación precoz y hospitalización más breve. Hechos propios de la fractura, del enfermo y sus circunstancias, progresos tecnológicos, han ido inclinando al médico a preferir acentuadamente los procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de estas fracturas.

Fracturas de tratamiento quirúrgico:

  • Fractura con grandes desplazamientos de fragmentos.
  • De muy difícil reducción.
  • De contención imposible, difícil o inestable.
  • Necesidad de una rápida rehabilitación muscular y articular.
  • Fracturas con compromiso vascular o neurológico.OLYMPUS DIGITAL CAMERA
  • Fracturas expuestas.
  • Fracturas en hueso patológico (metástasis, mieloma, etc.).
  • Fracturas en enfermos de edad muy avanzada en que la postración implica un grave riesgo vital.

Sin embargo, aun cuando la indicación de tratamiento quirúrgico sea inobjetable dadas las condiciones clínicas, el médico tratante debe considerar otras circunstancias no relacionadas directamente con el enfermo:

  • Excelente infraestructura hospitalaria.
  • Pabellones quirúrgicos estrictamente adecuados para una gran cirugía traumatológica.
  • Muy buen apoyo radiográfico intra-operatorio.
  • Equipo de ayudantes, anestesistas, servicio de transfusiones. Apoyo irrestricto a Servicio de Cuidados Intensivos.
  • Set de instrumental completo para la ejecución de las técnicas a emplear.

El resto de las fracturas de diferentes variedades, susceptibles de ser tratados por métodos ortopédicos, pueden ser operadas si no existen contraindicaciones de parte del enfermo, del ámbito quirúrgico, del cirujano, etc.Con frecuencia actúa en forma poderosa el deseo del enfermo y del cirujano de acceder con prontitud a una rápida rehabilitación física.La tendencia quirúrgica en la solución de este tipo de fracturas se ha acentuado definitivamente, sobre todo después de la introducción del Clavo de Küntscher y de las placas de osteosíntesis.

Más información en http://escuela.med.puc.cl/publ/OrtopediaTraumatologia/Trau_Secc01/Trau_Sec01_39.html

Acerca de franfisio81

Fisioterapeuta 653 CLM.

Publicado el 19 de octubre de 2013 en Músculo Esquelético, Traumatología y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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