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Causas de dolor de espalda: Patología discal.

La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza, esto puede ejercer presión sobre loshernia_disco_lumbar nervios cercanos, presionándolos y pudiendo producir lesiones en los mismos. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.

Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1% de la población posee discapacidad crónica por este motivo. Son frecuentes con enfermedades genéticas que tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome de Hiperlaxitud articular.

La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.

Tipología:

Protrusión discal: consiste en la deformación del anillo fibroso por el impacto del núcleo pulposo contra este; se produce hacia la parte más debilitada del anillo fibroso, generalmente en dirección posterior o posterolateral.

Prolapso: es la ruptura del núcleo pulposo a través del anillo fibroso, pero sin atravesar el ligamento longitudinal anterior o posterior.

Extrusión: el núcleo pulposo atraviesa el anillo fibroso y el ligamento longitudinal, generalmente el posterior.

Secuestro: es la ruptura del segmento extruido, ocasionalmente con desplazamiento del fragmento libre al canal espinal. Para que se produzca una hernia del tejido nuclear debe existir una brecha en las fibras colágenas del anillo fibroso, bien parcial (protrusión) o total (prolapso). Estas brechas suelen asociarse con lesiones compresivas o por torsión producidas con la aplicación repentina de una fuerza.

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Sintomatología:

Hay muchos tipos de síntomas :

Lumbalgia.

La lumbalgia es el mayor motivo de consulta. La lumbalgia se produce cuando se distienden los músculos lumbares produciendo un dolor que impide el libre movimiento de esa zona de la cintura. Las causas de la lumbalgia son múltiples. Puede deberse a malas posturas, factores relacionados con la actividad física del individuo o factores psicológicos. La definición etimológica de Lumbalgia es dolor lumbar, por tanto no es un diagnóstico, sino la descripción de un síntoma de una patología.

Lumbociatalgia, ciatalgia o simplemente ciática.

Se manifiesta de manera unilateral. Afecta al nervio lumbar (L5) o ciático (S1). La ciática produce dolor y debilidad sólo en el nervio afectado, ciaticadibujouu7provocando parestesia local (alteración de la sensibilidad)y disminución de la fuerza. Si está afectado S1 se ven comprometidos los músculos sóleo, gastrocnemios y glúteo mayor. Si está afectado L5 se ven comprometidos los músculos extensor propio del dedo mayor, peroneo y glúteo medio. Estos músculos son indispensables para poder caminar, afectando la extremidad inferior.

Aparición de los síntomas.

La hernia discal aparece sintomáticamente después de hacer o someterse a movimientos o gestos bruscos, hacer fuerzas excesivas sin tener en cuenta la posición correcta al agacharse o ponerse en pie y la aparición del dolor en general es inmediata a estos excesos. Las hernias discales más frecuentes son las lumbares (aparece entre los discos lumbares -denominados L-), así como también las cervicales (aparecidas entre los discos de la cervical -denominados C-). También es frecuente la aparición de hernia discal entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra (denominadas L5-S1), causante de una molestia persistente acompañada de trastornos sensitivos tales como hormigueo o pérdida de la sensibilidad e irritabilidad motora, así como disminución del reflejo predominantemente Aquiliano del lado afectado.

Tratamiento:

El primer tratamiento para una hernia discal es un período corto de reposo con analgésicos y antinflamatorios seguidos de fisioterapia. La mayoría de las personas que siguen estos tratamientos se recuperarán y volverán a sus actividades normales. Un pequeño número de personas necesita más tratamiento que puede incluir inyecciones de esteroides o cirugía.

Medicamentos.

A las personas con una hernia de disco repentina, causada por lesión (como un accidente automovilístico o por levantar un objeto muy pesado), se les administrarán analgésicos narcóticos y antinflamatorios no esteroides (AINES) si tienen dolor intenso en la espalda y la pierna.

Si usted presenta espasmos en la espalda, por lo regular le administrarán relajantes musculares. En raras ocasiones, se pueden administrar esteroides, ya sea en píldora o directamente en la sangre por medio de una vía intravenosa (IV).

Los AINES se utilizan para controlar el dolor prolongado, pero los narcóticos se pueden administrar si el dolor no reacciona favorablemente a los antinflamatorios.

Modificaciones del estilo de vida.

El ejercicio y la alimentación son cruciales para mejorar el dolor de espalda en pacientes con sobrepeso.

La fisioterapia es importante para casi todas las personas con enfermedad discal. Los terapeutas le explicarán a usted la forma de levantar objetos adecuadamente, caminar, vestirse y desempeñar otras actividades. Estos profesionales también trabajarán en el fortalecimiento de los músculos que ayudan a sostener la columna. Usted también aprenderá cómo incrementar la flexibilidad de la columna y de las piernas.

Inyecciones.

Las inyecciones de esteroides en el área de la espalda donde se localiza la hernia discal pueden ayudar a controlar el dolor durante algunos meses. Estas inyecciones reducen la inflamación alrededor del disco y alivian muchos síntomas.

Cirugía.

La cirugía puede ser una opción para los pocos pacientes cuyos síntomas no desaparecen a pesar de otros tratamientos y el tiempo.

Fisioterapia en Hernia Discal:

Tratamientos Pasivos

El trabajo en fisioterapia debiera comenzar con terapias pasivas. Los tratamientos pasivos relajan el cuerpo y alivian el dolor. Incluyen masajes de tejido profundo, terapias de frío y calor, la estimulación eléctrica (TENS), hidroterapia y en general cualquier técnica que busque la relajación de la musculatura y el control del dolor.
Una vez superadas las fases iniciales de dolor agudo, el cuerpo estará preparado para comenzar los tratamientos activos.

Estos son algunos ejemplos de técnicas que puede usar la fisioterapia en estos casos.

  • Masaje del Tejido Profundo. Existen muchos tipos de masaje, pero este es la opción ideal si padeces una hernia de disco. El fisioterapeuta aplica con sus manos una fuerte presión sobre los músculos para aliviar la tensión muscular profunda y las contracturas existentes. Las contracturas son el resultado de la reacción natural del cuerpo para evitar que se produzca movimiento muscular en el área afectada y así disminuir el riesgo de mayores lesiones.
  • Terapia del frío y calor. Ambas terapias, la del frío y del calor, ofrecen sus propios beneficios y el fisioterapeuta puede alternar entre ellas parar lograr los mejores resultados. El calor mejora la circulación local y la oxigenación de los tejidos y el frío disminuye la inflamación y produce sensación de sedación en las terminaciones nerviosas.
  • Hidroterapia. Terapias relacionadas con el uso de agua.
  • TENS (Estimulación  nerviosa eléctrica transcutánea). Ver entrada del blog dedicada al TENS.

Tracción. Mediante la aplicación de una fuerza externa (manual o instrumental), se busca la descompresión de las vértebras, alivia la presión entre discos y vértebras y relaja musculatura tensa.

Tratamientos Activos

Los tratamientos activos ayudan a mejorar la flexibilidad, la postura, la fuerza, la estabilidad y el movimiento de las articulaciones. Un programa de ejercicios es fundamental para lograr los resultados óptimos. La actividad física no únicamente pone freno al dolor recurrente sino que beneficia al conjunto de tu salud.

Tu fisioterapeuta trabajará contigo para que desarrolles un programa basado en un diagnóstico específico y tu historial médico, y empleará técnicas y ejercicios para desarrollar:

  • Estabilidad del centro. Muchas personas no se dan cuenta de lo importante que es para la salud de la columna el tener un centro estable. Los músculos abdominales sirven de apoyo a los músculos de la espalda para sostener y soportar la columna. Si los músculos de la faja abdominal están débiles, los músculos de tu espalda deben cargar con un peso extra. Por tanto debe existir un correcto equilibrio entre músculos abdominales y lumbares.
  • Flexibilidad. Es importante ejecutar las técnicas apropiadas de estiramiento y flexibilidad del cuerpo que te preparan para los ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento. Un cuerpo flexible se mueve con mayor facilidad y evita la rigidez con sus molestias.
  • Fortalecimiento muscular. Unos músculos fuertes en la espalda son el mejor apoyo para tu columna y el control del dolor.

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Info de tuespaldasana.comMedline Plus,Wikipedia.

Latigazo cervical, esguince cervical o Whiplash.

¿Qué es la lesión de latigazo cervical?

La lesión de latigazo cervical es una lesión del cuello provocada por una fuerte flexión forzada del cuello, primero hacia delante y después hacia atrás o viceversa. Por lo general, la lesión afecta a los músculos, los discos, los nervios y los tendones del cuello.

latigazo cervical

¿Qué causa la lesión de latigazo cervical?

La mayoría de las lesiones de latigazo cervical son el resultado de un choque, con su consiguiente aceleración y desaceleración abruptas. Muchas lesiones de latigazo cervical se producen por fuertes impactos desde atrás en accidentes automovilísticos, o como resultado de una lesión deportiva, en especial en los deportes de contacto.

¿Cuáles son los síntomas de la lesión de latigazo cervical?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la lesión de latigazo cervical. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor en el cuello.
  • Rigidez del cuello.
  • Dolor en el hombro.
  • Dolor en la parte baja de la espalda.
  • Mareos.latigazo
  • Dolor en el brazo, en la mano o ambos.
  • Adormecimiento del brazo, de la mano o ambos.
  • Zumbido en los oídos.
  • Visión borrosa.
  • Problemas de concentración o de memoria.
  • Irritabilidad.
  • Insomnio.
  • Cansancio.

Los síntomas de la lesión de latigazo cervical pueden parecerse a los de otras condiciones y problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la lesión de latigazo cervical?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar la lesión de latigazo cervical pueden incluir los siguientes (ya que muchas lesiones de latigazo cervical incluyen daños a los tejidos blandos que no pueden observarse en una placa de rayos X, en ella si se puede ver la rectificación de la lordosis cervical producto de la tracción de los músculos como mecanismo de defensa):

  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) – procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y latigazoTACtecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas “rebanadas”) del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI) – procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo.

Tratamiento de la lesión de latigazo cervical

El tratamiento específico de la lesión de latigazo cervical será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la lesión.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la lesión.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Aplicación de bolsas de hielo durante las primeras 24 horas.
  • Uso de un collarín cervical.
  • Movimientos activos suaves después de las primeras 24 horas.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Medicamentos para la relajación muscular.
  • Fisioterapia.

Artículo publicado en la web española del hospital presbyterian de nueva york

Dolor lumbar. Estenosis Canal raquídeo lumbar.

La estenosis lumbar es el estrechamiento del canal raquídeo (canal a través del cual desciende la médula) de la región lumbar de la columna (espalda) que puede causar compresión de la médula espinal y de las raíces del nervio o radiculopatía.estenosis1

El término estenosis medular lumbar incluye la estenosis del canal espinal, el receso lateral y los agujeros o forámenes intervertebrales siendo más común en los niveles L2 a L5 y constituye una de las causas más comunes de dolor en la espalda y en las extremidades inferiores por opresión de la médula y de las raíces nerviosas espinales.

CAUSAS

  • Envejecimiento : La causa más común de estenosis espinal está en los cambios de la columna secundarios al envejecimiento y que pueden consistir en engrosamiento de las bandas de tejido que apoyan la columna vertebral, hipertrofia de huesos y articulaciones o formación de tejido anormal óseo como los espolones.
  • Artritis: En particular la osteoartritis y la artritis reumatoide.
  • Condiciones hereditarias: canal espinal estrecho o escoliosis
  • Otras causas son tumores, lesiones o fracturas vertebrales, Enfermedad de Paget, intoxicación con fluoruro y calcificaciones en ligamentos a lo largo de la columna vertebral.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Las señales de la estenosis espinal incluyen los síntomas y signos del cuadro de ciática y en general dolor en el cuello (en estenosis cervicales) o espalda, estenosisadormecimiento, debilidad, calambres, o dolor en los brazos o las piernas, dolor que baja por la pierna, debilidad muscular en los pies.

En caso del síndrome de cauda equina o cola de caballo, forma muy grave de estenosis raquídea, la presión en los nervios de la parte baja de la espalda pude producir síntomas como pérdida de control de los intestinos o la vejiga, disfunción eréctil, dolor, debilidad, o perdida de sensación en una o ambas piernas.

FACTORES DE RIESGO

Todos sufrimos cierto grado de degeneración de la columna vertebral cuando envejecemos, pero la gravedad de los síntomas depende del tamaño del canal espinal y del grado de invasión de los nervios. El ritmo de deterioro varía en gran medida entre personas y no todo el mundo sentirá los síntomas.

DIAGNÓSTICO

Un diagnóstico de estenosis de columna empieza con un historial y un reconocimiento médico completos. Debería comentar sus síntomas con el médico. Un examen físico puede ayudar a determinar la gravedad de la afección y si aparecen síntomas de debilidad o entumecimiento.

Un examen neurológico evalúa las anormalidades en fuerza y sensación y proporciona pruebas objetivas de compresión crónica de la raíz nerviosa causada por la estenosis de columna. El médico también puede pedir pruebas de imágenes como rayos X, resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico.

TRATAMIENTO

Tratamiento conservador

En algunos casos, el dolor de piernas y de espalda causado por la estenosis de columna se puede tratar con medicación, inyecciones de corticoesteroides, reposo y fisioterapia. Si los síntomas empeoran, significa que las medidas conservadoras no pueden proporcionar alivio y los pacientes pueden empezar a considerar opciones de tratamiento más rotundas. Algunas de las terapias que mejores resultados están obteniendo son los ejercicios de

  • Williams: Los ejercicios de Williams están destinados a fortelecer la cadena flexora abdominal, puesto que lo más común es que se encuentre debilitada, encontrándose los abdominales distendidos y produciendose así el desequilibro muscular.Los ejercicios de Williams, por tanto, incluyen el trabajo de todos los abdominales, realizando ejercicios para potenciar el músculo transverso, recto abdominal y oblicuos, trabajando tanto con la parte superior del cuerpo como con miembros inferiores. Estos ejercicios incluyen diferentes posturas en función de las capacidades y de la progresión del paciente.

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  • Rittenberg: Son una variación de los ejercicios de Williams que ha demostrado en diferentes estudios, ser más eficaz a medio plazo en el control del dolor y otros síntomas de la estenosis lumbar.

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Cirugía de descompresión

El procedimiento quirúrgico que se realiza con mayor frecuencia para la estenosis de columna cervical es una foraminotomía cervical. El propósito de este estenosiscirugiaprocedimiento es agrandar el espacio del canal espinal para aliviar la compresión de la médula espinal y los síntomas como hormigueo y debilidad que se producen con la estenosis de columna.

El procedimiento quirúrgico que se realiza con mayor frecuencia para la estenosis de columna lumbar es una laminectomía descompresiva, a veces acompañada por una fusión espinal. Este procedimiento implica la extracción de partes de las vértebras, ligamentos o discos protuberantes que están causando la compresión de los nervios o de la médula espinal.

Cirugía de fusión espinal

Tradicionalmente, se ha usado un procedimiento quirúrgico llamado fusión espinal para tratar afecciones degenerativas de la columna vertebral. Usando injertos óseos e instrumentación como placas metálicas y tornillos, este procedimiento fusiona dos o más vértebras adyacentes. El objetivo de este procedimiento es estabilizar la columna vertebral y proporcionar alivio del dolor.

Dispositivo interespinoso

Un dispositivo interespinoso puede ser una opción para aliviar los síntomas de estenosis de columna. El dispositivo interespinoso se implanta durante un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo. Aunque los dispositivos interespinosos están diseñados para permanecer permanentemente entre los procesos espinosos y prevenir que se pellizquen los nervios, también se pueden extraer.

Dado que durante el procedimiento no se extrae ningún hueso estructuralmente importante, el dispositivo interespinoso puede ofrecerle a usted y al cirujano la posibilidad de considerar tratamientos adicionales posteriormente si la afección espinal avanza.

Texto extraído de Wikipedia y Medtronic.

Dolor de espalda: Contracturas musculares.

La contractura muscular consiste en la contracción persistente e involuntaria de un músculo. Puede ser causa o consecuencia del dolor de espalda.

La contractura muscular como causa del dolor de espalda

En estos casos, la contractura aparece esencialmente cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar, ya sea intenso y puntual -por ejemplo, un esfuerzo excesivo- o mantenido y menos intenso -por ejemplo, mantener unas horas una postura inadecuada-. Por otra parte, algunas anomalías de la columna vertebral o desequilibrios de la musculatura favorecen que unos grupos musculares estén trabajando constantemente más de lo necesario, lo que les predispone a contracturarse.

Eso mismo ocurre cuando falta potencia a la musculatura y se le exige que realice esfuerzos que exceden su capacidad. Por ejemplo, algunos estudios científicos contractura muscularhan demostrado que la musculatura paravertebral es simétrica; la del lado izquierdo y derecho tiende a ser similar con independencia de que el individuo sea diestro o zurdo. En pacientes que han sido operados de la espalda, o que han padecido dolores de espalda de forma crónica, la musculatura paravertebral puede atrofiarse hasta en un 80% con respecto a la del lado sano, facilitando un reparto asimétrico de las cargas, la sobrecarga muscular o discal y la aparición de nuevos episodios dolorosos.

En ese tipo de situaciones es fundamental hacer el ejercicio adecuado para cada caso específico, con el fin de contrarrestar esa tendencia y evitar la repetición de las crisis.

 La contractura muscular causa dolor de espalda por varios mecanismos:

La contractura de un músculo activa directamente los nervios del dolor que están en él, desencadenando dolor de espalda.

Además, el músculo contracturado puede comprimir la arteria, disminuyendo su riego sanguíneo. En esa situación se forma un círculo vicioso porque el músculo con menos riego tiende a contracturarse más fácilmente y, además, la falta de sangre activa más los nervios del dolor.

Si esa situación se mantiene un período prolongado o se repite con frecuencia, el músculo se contractura cada vez con mayor facilidad. En esa situación, hacer el ejercicio físico adecuado es fundamental para romper esa tendencia.

La contractura muscular como consecuencia del dolor de espalda

Con independencia de cuál sea su motivo, el propio dolor de espalda puede causar la contractura muscular por un mecanismo reflejo.

En estos casos, la contractura no es la causa primaria del dolor, pero sí un factor añadido que puede agravarlo. Además, puede empeorar algunas de sus causas. Por ejemplo, en una hernia discal dolorosa, la contractura muscular puede aumentar la fuerza de compresión sobre el disco y facilitar más la salida del núcleo pulposo.

Las contraturas pueden aparecer en el momento en el que estamos realizando el ejercicio o después. Las primeras se producen porque hay una contracturamuscularacumulación de los metabolitos, que provocan dolor e inflamación, al no haber una suficiente irrigación sanguínea que depure la zona. Las segundas se deben a la fatiga excesiva de las fibras, que al acabar el ejercicio ven disminuida su capacidad de relajación.

TRATAMIENTO:

Lo primero que hay que hacer para tratar una contractura es prevenirla, y para ello que mejor que realizar un buen calentamiento para preparar al músculo antes del esfuerzo. Una programación progresiva en intensidad de las cargas también ayudará, de menos a más es el principio de intensidad. Un buen trabajo de flexibilidad también las evita al mejorar la distensión del músculo y facilitar la recuperación del músculo tras el entrenamiento.

Una vez que tenemos una contractura no queda más remedio que tratarla. No es conveniente tratar una contractura por sí mismo con masajes inapropiados o fármacos aconsejados, lo mejor es ir al médico o fisioterapeuta para que vea de qué tipo de contractura se trata y cuál es el mejor método para su tratamiento, entre los cuales se encontrarán:

  • Miorelajantes y antiinflamatorios: ciertos fármacos logran relajar la musculatura y reducir la contracción. Se suelen utilizar sobre todo en los Myolastancasos en los que el dolor es muy acusado. Siempre deben de estar prescritos por tú médico. En mi experiencia personal, es preferible huir de ellos a no ser que sea imprescindible usarlos si la contractura se muestra irreductible con medidas físicas. Son medicamentos de la familia de los opiáceos, muchos derivados de benzodiacepinas, y pueden ocasionar alteraciones de los niveles de conciencia y generar dependencia de los mismos, con síndromes de abstinencia a su retirada ( Myolastan es el más conocido y actualmente su uso es desaconsejado en toda la UE por algunos casos de reacción alérgica cutánea grave).
  • Calor local: suele ser muy útil al conseguir un efecto relajante y analgésico. (IR, Onda Corta, Microondas, compresas de calor…).

Infrarrojo

  • Masajes: como hemos dicho antes los masajes deben de darse por personal cualificado, sino la contractura irá a peor. El masaje provocará un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de tejidos y limpieza de metabolitos además de propiciar una relajación del músculo, reduciendo la tensión y por tanto el dolor.
  • Los estiramientos y la actividad ligera en el agua son aconsejables trás la fase aguda de la contracción.

Texto extraído de vitatonica y espalda.org

Dolor de Espalda. Causas de Lumbalgia: Sacroileitis.

La Sacroileítis es una de las causas más comunes del dolor en la zona baja de la espalda (lumbalgia). Otros nombres que se utilizan en el lenguaje médico/científico para designar el mismo problema son: inflamación de la articulación sacroilíacasíndrome de la articulación sacroilíaca o disfunción de la articulación sacroilíaca.

La sacroileítis consiste en la inflamación de una o ambas articulaciones sacroilíacas. Las articulaciones sacroilíacas son dos: una a cada lado de la pelvis. Tienensacroiliacas_anatomia forma de L y conectan el hueso Sacro con los huesos Ilíacos, que son los dos huesos grandes que forman la pelvis.

El Sacro está formado por 5 vértebras fusionadas y se encuentra debajo de la parte baja de la espalda. A diferencia de otras vértebras en la columna, las vertebras del Sacro no son móviles.

Las articulaciones sacroilíacas son articulaciones que soportan grandes pesos, al igual que las rodillas, pero, a diferencia de estas últimas, las articulaciones sacroilíacas se encuentran debajo de capas de músculos y otros tejidos.

Incluso cuando son pequeñas, las articulaciones sacroilíacas son muy fuertes. Y tienen que serlo; ayudan a distribuir el peso de la parte superior del cuerpo hacia las piernas.

Ligamentos y cartílagos también son partes importantes de las articulaciones sacroilíacas. Al igual manera que otras articulaciones del cuerpo, las articulaciones tienen cartílagos que actúan como un amortiguador de impacto entre los huesos que se encuentran próximos y permiten cierto grado de movimiento. Los ligamentos de estas articulaciones son de las más fuertes de todo el cuerpo.

ETIOLOGÍA

La inflamación de las articulaciones sacroilíacas puede tener diversas causas. Las siguientes son las más comunes:

  • Artritis. La disfunción puede ser causada por la osteoartritis espinal.Cuando el cartílago alrededor de la articulación sacroilíaca se desgasta, los huesos pueden empezar rozar unos con otros. Laespondilitis anquilosante, un tipo de artritis inflamatoria que afecta a la columna puede también causar sacroileítis.
  • Embarazo. Muchas mujeres embarazadas sufren de dolor en la espalda baja debido a la sacroileítis. Ello se debe a que durante la gestación las articulaciones sacroilíacas pueden estirarse y quedar flojas. Por otra parte, los cambios hormonales y el aumento de peso pueden añadir presión adicional en las articulaciones. Si te interesa saber más sobre el dolor de espalda en el embarazo te recomendamos los artículos sobre el embarazo y el dolor de espalda.
  • Traumatismo. Un fuerte impacto o una mala caída pueden dañar las articulaciones.
  • Infección. Las infecciones podrían llegar a ser la causa de la sacroileitis, aunque ocurre muy raramente.

No obstante la sacroileítis puede llegar a ser muy dolora, ten en cuenta que existen distintos tratamientos que pueden ayudarte a revertir e incluso prevenir el dolor lumbar que provoca esta dolencia

CLÍNICA

Incluso para un médico especialista puede ser bastante difícil identificar la sacroileítis como la causa de tu dolor en la zona lumbar de tu espalda, De hecho, y desafortunadamente, muchas personas que sufren este problema pasan meses, incluso años, sin un diagnóstico correcto.

Y es que las articulaciones sacroilíacas están tan cerca de los huesos de la cadera y de la columna lumbar (la base de la columna) que puede ocurrir –como de hecho ocurre- que la sacroileítis se confunda con otras causas del dolor de espalda baja o lumbalgia como, por ejemplo, una hernia discal o una protusión de disco.

El dolor en la parte inferior de la espalda es el síntoma principal. Sin embargo también puede producirse dolor en las caderas, glúteos, músculos o pelvis. En ocasiones el dolor provocado por la sacrolileítis puede ser tan intenso que, con solo presionar el área, se produce dolor.

Otros síntomas que podrían presentarse en la disfunción sacroilíaca:

  • Dolor mientras se realizan actividades diarias como subir escaleras o incorporarse desde una posición sentada.
  • El dolor se intensifica cuando se está de pie o se camina durante largos períodos de tiempo y se alivia cuando se está recostado.
  • Rigidez o sensación de quemazón en la pelvis.
  • Disminución en la extensión de movimientos.
  • Pérdida de peso.

DIAGNÓSTICO

Las articulaciones sacroilíacas están tan cerca de los huesos de la cadera y de la columna lumbar (la base de la columna) que puede ocurrir –como de hecho ocurre- que se confunda con otras causas del dolor de espalda baja como una hernia de disco o una protrusión de disco. En todos estos casos el síntoma principal también es el dolor en la zona baja la de espalda.

Existen diversos exámenes que pueden ayudar a que el especialista de la columna determine si tienes un problema de Sacroileítis. El primer paso es el examen a manos de un especialista.

Durante el examen el médico suele preguntar sobre tu historial médico y puede realizar algunos tests sencillos para identificar el origen del dolor. Por ejemplo, el médico puede realizar un test muscular para establecer si las articulaciones son la fuente del dolor.

Este test se realiza recostado de espaldas. El médico pide que se realicen movimientos específicos (flexiones, rotaciones y extensiones de la cadera) para establecer si el dolor se origina en las articulaciones. Uno de ellos consiste en ejercer presión sobre las zonas de las articulaciones sacroilíacas.

Si aun así el doctor no está seguro de qué es lo que está originando el dolor puede pedir otros exámenes como por ejemplo:

Rayos X:Puede pedir unos rayos X de la pelvis, caderas, o columna lumbar para establecer las causas del dolor.

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Tomografía Computarizada: Esto da al doctor una visión detallada de las articulaciones y los huesos.

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Resonancia Magnética: Provee una visión cercana de los tejidos suaves (como músculos  ligamentos) y puede mostrar si existe una inflamación en la articulación sacroilíaca.

Escaner óseo: Se pide se sospecha que existen anormalidades en los huesos. Este examen puede establecer si ciertas áreas de los huesos están infalamdas.

Análisis de Laboratorio:El médico puede pedir un análisis de muestra de sangre si sospecha que una infección puede estar causando la infección o pedir marcadores propios de inflamación (elevación de VSG, proteína C reactiva, factor reumatoide)

Si estos examanes no muestran signos de Sacroileítis, entonces el médico puede emplear una inyección para diagnosticar la enfermedad. Este es uno de los métodos más exactos para diagnosticar la Sacroileítis.

Las inyecciones contienen una medicación adormecedora (por ejemplo novocaína). Se inyecta un esteroide (por ejemplo cortisona) en la articulación. Si la inyección alivia el dolor significa que la articulación es probablemente la fuente del dolor.

Estas inyecciones se suelen aplicar con la ayuda de rayos X para asegurar que se aplica directamente en la articulación.

Si a través de estos examanes el especialista diagnostica que efectivamente se trata de Sacroileítis, entonces se puede empezar a valorar las diversas medidas para tratar  la dolencia.

TRATAMIENTO

El tipo de tratamiento que su médico le recomendará depende de los signos y síntomas que está teniendo, así como la causa subyacente de la sacroileítis.

Medicamentos

Dependiendo de la causa de su dolor, su médico puede recomendar:

  • Analgésicos. Si los medicamentos para el dolor sin receta no proporcionan suficiente alivio, el médico puede prescribir las versiones más fuertes de estos fármacos. En ocasiones, un curso corto de narcóticos pueden ser prescritos. Los narcóticos son adictivos y no se debe utilizar durante largos períodos de tiempo.
  • Relajantes musculares. Medicamentos como ciclobenzaprina (Flexeril, Amrix) puede ayudar a reducir los espasmos musculares asociados a menudo con sacroileítis.
  • Inhibidores del TNF. Factor de necrosis tumoral (TNF) – tales como etanercept (Enbrel), adalimumab (Humira) e infliximab (Remicade) – a menudo ayudan a aliviar el tipo de sacroileítis que está asociada con la espondilitis anquilosante.

Fisioterapia

Su médico o terapeuta físico puede ayudarle a aprender de amplitud de movimiento y ejercicios de estiramiento para mantener la flexibilidad de las articulaciones y ejercicios de fortalecimiento para dar a sus músculos una estabilidad adicional.

Procedimientos quirúrgicos y otros

Si otros métodos no han aliviado su dolor, su médico puede sugerir:

  • Inyecciones conjuntas. Los corticosteroides pueden ser inyectados directamente en la articulación para reducir la inflamación y el dolor. Pero usted puede recibir sólo unas pocas inyecciones conjuntas de un año debido a que los esteroides pueden debilitar los huesos de su conjuntas y los tendones.
  • Denervación por radiofrecuencia. La energía de radiofrecuencia puede dañar o destruir el tejido nervioso causando su dolor.
  • Estimulación eléctrica. La implantación de un estimulador eléctrico en el sacro puede ayudar a reducir el dolor causado por sacroileítis.
  • Fusión articular. Aunque la cirugía es raramente utilizado para tratar la sacroileítis, la fusión de los dos huesos juntos con herrajes de metal a veces puede aliviar el dolor sacroileítis.

Información extraída de la web tuespaldasana.com y sacroileitis.com

Movilización del paciente geriátrico: Transferencia tumbado a sentado.

Para sentar a un enfermo en la cama, si ésta es articulada, basta dar vueltas a la manivela o apretar el botón del mando correspondiente hasta que la elevación de la cama haga que el enfermo se encuentre cómodo y en una postura adecuada a su estado.

Para elevarle los hombros, la persona responsable se coloca de cara al enfermo y de lado respecto a la cama. El pie más cercano se coloca atrás y la mano más lejana se pasa por detrás de los hombros del enfermo balanceando el cuerpo hacia atrás, bajando las caderas verticalmente de forma que el peso pase de la pierna de delante a la de atrás.

Antes de incorporar al paciente en la cama, es importante intentar colocarle el cuerpo de manera que una vez incorporada la cama, la espalda quede perfectamente recta y apoyada en la parte superior.

Para sentar al paciente al borde de la cama:

  • El cuidador adelante un brazo, el más próximo a la cabecera, y rodea los hombros del enfermo, y el otro lo coloca en la cadera más lejano del enfermo.
  • Con esta mano hace que la cadera y las piernas giren de modo que queden colgando del borde de la cama, dependiendo de la habilidad del cuidador, también se puede ayudar de sus MMII para llevar a cabo este paso (no patadas, acompaña con su pierna el recorrido)
  • Con el otro brazo ayuda a erguir el tronco.
  • En el momento en que se ha sentado, se deja a la persona reposar en esa posición durante al menos 3 minutos, para evitar variaciones de tensión que puedan comprometer el equilibrio de la persona, a continuación se coloca la ropa y las zapatillas.

Este vídeo contiene una serie de imprecisiones que es importante reconozcais, no levanteís a la persona con la barandilla bajada, se retira por completo, no dejéis los reposa pies de la silla de ruedas puestos, hay demasiada distancia entre la silla de ruedas y el plano donde se ha sentado la paciente, hay que procurar recorrer la mínima distancia y más si el paciente es obeso o se cansa pronto. Nos sirve de ayuda para visualizar el paso de tumbado a sentado, pero cuidado con los detalles porque son importantes.

Pasar al paciente de la cama a la silla:

Con paciente colaborador:

  • Si hay peligro de que la silla se mueva harán falta dos personas, una de las cuales sujetará la silla por el respaldo para evitar su movimiento, sino se tratará de zancadillear las ruedas o patas de las sillas con uno de los pies del cuidador, para que si se produce el retroceso de la silla, éste pueda ser detenido de inmediato con el pie.
  • Si la cama está muy alta, se colocará un escalón que sea firme y que tenga una superficie suficiente para que el enfermo se mueva sin caerse, pero por experiencia en geriatría, esto muchas veces ocasiona miedo en la persona y falta de colaboración, al notar un plano inestable. A pesar de poder resultar arriesgado, resulta casi más eficaz, hacer que la persona, siempre bien sujetada, aproxime todo lo que pueda los glúteos al borde de la cama, hasta que en la medida de lo posible sus pies puedan entrar en contacto con el suelo. Si aún así no llega a tocar el suelo levemente, lo más seguro para cuidador y enfermo es plantear adaptaciones técnicas en la habitación o cambiar de cama, puesto que tanto a la hora de levantar como de acostar, supondrá un esfuerzo innecesario y nocivo para las personas a cargo y un riesgo de caídas para el enfermo.
  • El paciente se sentará en el borde de la cama y se pondrá, la ropa y las zapatillas (importante que el calzado quede firme y no deslice, en pacientes geriátricos, la falta de fuerza en cuádriceps para asegurar la extensión de cadera y rodilla nos puede llevar a deslizar sobre el suelo, si el calzado además carece de dibujo, el riesgo es aún mayor.). Si nos encontramos con un paciente débil o con un calzado inadecuado, o simplemente por precaución, se recomienda realizar un punto de tope a los pies de la persona, con la ayuda de uno de nuestros pies.
  • Si el paciente no puede realizar por sí solo alguno de los movimientos requeridos para sentarse al borde de la cama, se le ayudará de la manera indicada en forma de sentar al paciente en el borde de la cama
  • La silla se coloca con el respaldo en los pies de la cama y paralela a la misma, pero más importante que ésta consideración, es valorar concienzudamente el estado de cada paciente, conocerlo, saber como reaccionará y donde se van a producir los fallos principalmente, para así trazar mentalmente un plan en el que visualizamos el gesto, lo que puede ocurrir y nos adelantamos a posibles errores, por lo que si es necesario colocar la silla en cualquier otro punto que sepamos nos será útil, el cuidador decidirá donde, según su experiencia.
  • La persona se coloca frente al enfermo con el pie que está más próximo a la silla por delante del otro.
  • El paciente pone sus manos en los hombros del auxiliar mientras éste lo sujeta por la cintura. En la práctica es difícil encontrar personas dispuestas a sujetar por los hombros al cuidador, por falta de entendimiento o por sentirse algo violentas ante el gesto. Por tanto se pueden establecer variaciones, pedirle a la persona que agarre un punto fijo, si hay agarradores cerca, el brazo de la silla, nuestro brazo, un punto de apoyo seguro y firme que le ayude al paciente a traccionar y a nosotros nos facilite la labor que vamos a llevar a cabo.
  • El enfermo pone los pies en el suelo y la persona lo sujeta con su rodilla más avanzada, la rodilla correspondiente del enfermo para que no se doble involuntariamente, igualmente válido es lo comentado con anterioridad, colocar un pie nuestro de tope para evitar resbalones.
  • Explicamos el movimiento y con una clara consigna 1,2 y 3 se realiza el giro enfermo y cuidador a la vez. Una vez hecho el giro y ya enfrentado a la silla, el cuidador desciende suavemente sus rodillas para bajar al paciente. Si hacemos este proceso sobre silla de ruedas, MUY RECOMENDABLE, retirar las palas de la silla y proteger los resaltes metálicos de las mismas, un porcentaje muy alto de úlceras en MMII con difícil curación proceden de golpes en las transferencias.

Este vídeo se complementa bien con el anterior, porque aunque no reproduce el paso de tumbado a sentado, si que atiende muy bien a todos esos detalles que es necesario tener, silla cerca del paciente, levantarlo por el lado menos afecto, solicita ayuda al paciente, explica lo que va a hacer, da consignas, mantiene la espalda en correcta posición.

PARA EL CUIDADOR: es muy frecuente encontrarse con el comentario de que la teoría es muy bonita y luego la práctica difiere mucho y en parte es cierto. Los pacientes geriátricos oscilan mucho de su estado general en cuestión de horas o días, un día puede mostrarse colaborador y al siguiente no tener fuerza alguna para nada, o estar tranquilo y a mitad del movimiento volverse agresivo. Todo esto ocurre, pero no debe hacernos olvidar que una buena técnica de movilización siempre es importante, hay que saber que se está haciendo y porque y si luego no queda más remedio que adaptarse a las circunstancias se hará, pero si de entrada olvidamos los pequeños detalles por insignificantes que parezcan, las posibilidades de llevar a cabo un mal movimiento aumentan. Si realizamos una movilización como esta, con flexión amplia de columna, generando una cifosis de gran amplitud y además llevamos a cabo un giro brusco, con bloqueo de la respiración, estamos condenando a nuestro cuerpo a lesiones recurrentes, algunas de ellas muy graves. Podemos encontrarnos simples contracturas musculares, lesiones ligamentosas vertebrales, pinzamientos nerviosos, hernias discales, aplastamientos vertebrales.

La columna debe su forma anatómica al fin para el que ha sido diseñada, para el mantenimiento de la postura erguida, en ningún caso para transportar pesos. Es así por un motivo, tiene esas curvaturas para aumentar la resistencia a las cargas, a nuestro peso y al que podamos cargar sobre nosotros, pero los músculos potentes, los que deben hacer fuerza, son los de brazos y piernas, NUNCA los de la espalda.

Si observais la galería de imágenes, podeis ver como se multiplican las fuerzas sobre la parte anterior de la vértebra y su disco. Si un cuidador piensa en la cantidad de veces que debe llevar a cabo este movimiento a lo largo del día, asusta imaginar que está ocurriendo dentro de su columna y que ocurrirá dentro de varias décadas. La prevención, la higiene postural, ergonomía son las mejores armas para evitar problemas de espalda, una vez aparecen luego cuesta mucho dar con el diagnóstico preciso y mucho más acabar con el problema, condenándonos a pacientes crónicos de AINEs, relajantes musculares y analgésicos hasta que podamos aguantar.

Cuando el paciente no colabora:

Para la realización de esta técnica es necesaria la presencia de dos personas:

  • Se coloca al paciente sentado en el borde de la cama, situándose cada persona a una lado del asistido.
  • Cada uno pasa uno de sus brazos por debajo de la axila del paciente, llevándolo hasta la escápula, el otro brazo lo pasan por debajo de sus muslos, agarrando los antebrazos del otro.
  • Ambos levantan al paciente suavemente y al unísono para terminar colocándolo en el sillón o en la silla de ruedas.

Si el paciente además es agresivo, es probable requerir la ayuda de otra persona si fuera posible, sino los cuidadores al mismo tiempo que cogen por MMSS al paciente, tratan de inmovilizar los brazos de la persona para evitar golpes.

Lumbalgia por artrosis o espondiloartrosis.

La artrosis vertebral, recibe también el nombre de espondiloartrosis, constituye un proceso de carácter degenerativo, sin inflamación que puede afectar a la columna de forma generalizada o sólo a un segmento de la misma, denominándose en ese caso con el nombre de la zona comprometida, artrosis cervical, dorsal o lumbar.

La espondiloartrosis puede ser perfectamente asintomática, no dejándose ver hasta la realización de una radiografía de rutina que poco tenga que ver con un dolor de espalda. La forma de presentación de una espondiloartrosis es muy variable y se da con mayor frecuencia en las zonas de la espalda con mayor movilidad. Cuando hablamos de procesos degenerativos que asientan en la columna, tenemos que hablar también de degeneración de los discos intervertebrales.

Deterioro discal:

El disco intervertebral sufre un proceso involutivo con el paso de los años, va deteriorándose, lo que supone cambios en su estructura, morfología y propiedades iniciales. A partir de los 50 años, casi todas las personas presentan hallazgos radiológicos de degeneración discal. Esto puede considerarse como algo normal, siempre que no aparezca dolor, ni limitaciones en el movimiento. Como ya se mencionó anteriormente, su prevalencia es mayor en aquellas zonas de la columna donde hay mayor movilidad, es decir, zona lumbar baja y últimas vértebras cervicales. Con el paso de los años, hay una proliferación de colágeno en el interior del disco y una disminución del contenido de proteínas en el contenido tipo gel del núcleo pulposo, todo esto hace que el gel se transforme en semilíquido y que haya menos cantidad de la debida, en consecuencia se produce una disminución de su resistencia frente a las cargas.

La pérdida de contenido del núcleo pulposo con el paso de los años tanto por lesión como por deshidratación natural por la vejez, constituye uno de los principales causante de la disminución de talla con los años.

Las alteraciones básicas del disco son:

–       Fisuración y deformación del núcleo pulposo y del anillo fibroso.

–       Degeneración fibrilar del cartílago hialino de la placa de cartílago.

–       Esclerosis del hueso subcondral y formación de osteofitos.

Daños en tejidos adyacentes:

Como consecuencia de las alteraciones que se producen en la estructura anatómica, aparecerán alteraciones de las estructuras cercanas, si por ejemplo se produce el hundimiento de una parte del disco intervertebral, los ligamentos de esa parte estarán acortados y los de la parte contraria estirados en exceso, igual ocurrirá con la musculatura. Defectos en la altura entre vértebras pueden ocasionar pinzamientos, subluxaciones de las articulaciones interapofisarias (entre vértebras). En cualquier caso, las alteraciones más importantes suelen darse a nivel neurológico, la formación de osteofitos, o la salida del contenido del disco y la alteración de altura de las vértebras pueden ocasionar la irritación, la compresión o la sección de un nervio periférico o de la mismo médula dependiendo hacia donde se dirijan las alteraciones.

Osteofitos:

Es el signo más evidente de la aparición de artrosis. Son protuberancias óseas que se forman como consecuencia de la degeneración de la superficie de la vértebra, tienen forma triangular, como de pico de loro, inicialmente tiene una trayectoria horizontal y luego vertical, el gran problema de su aparición es que se suelen colocar entre las vértebras y pueden aplastar algún nervio u otra estructura cercana.

Clínica:

Va a depender de la gravedad de las lesiones anatómicas, si existen graves deformaciones de la vértebra, del disco, con herniaciones, con osteofitos, es probable que exista clínica de intenso dolor y alteraciones neurológicas, con pérdida de sensibilidad y disminución de fuerza de los músculos inervados por esa raíz, o también puede ser indolora en fases iniciales, por lo que es importante hacer una valoración radiológica que detalle la gravedad de la lesión y una valoración de la movilidad y la fuerza y una valoración neurológica.

Es por ello que habrá que realizar una valoración de cada uno de los movimientos, flexión-extensión, lateralizaciones y rotaciones y observar si hay gestos de dolor, si hay limitaciones de movimiento, alguna deformidad. Se observa igualmente posibles pérdidas de fuerza, las alteraciones de la sensibilidad, en casos más graves si hubiera pérdida en el control de esfínteres y demás signos propios del daño neurológico.

Como se decía con anterioridad, los signos de artrosis de columna, se observan en radiología simple, pero se pueden completar con TAC o RMN para detallar la gravedad de una herniación por ejemplo, o la integridad de la médula.

Objetivos:

Los objetivos de las intervenciones terapéuticas serán, puesto que se trata de procesos degenerativos que no tienen curación absoluta:

–       Aliviar el dolor, o bien mediante analgésicos de diferentes escalones, 1er escalón analgesia (Metamizol, Paracetamol, AINES, 2º escalón (tramadol) 3er escalón (mórficos y derivados)o con medidas físicas (termoterapia local, masajes descontracturantes, movilizaciones pasivas).

–       Prevenir mayor tensión o lesión de las articulaciones afectadas. Ejercicios de elastificación de la columna, estiramientos musculares,

–       Recuperación de la capacidad funcional. Ejercicios de potenciación, suaves y progresivos.

–       Correción postural, enseñar como se deben hacer los esfuerzos de la vida cotidiana, higiene postural, consejos sobre ergonomía.

El fracaso de las medidas analgésicas tanto físicas como farmacológicas, los AINEs, los ejercicios diversos de flexibilidad, estiramientos, potenciación y refuerzo, el uso de fajas lumbares de prevención, corrección de posturas, sigue sin ser eficaz y el dolor continúa progresando, o existe compromiso neurológico desde el primer momento, se debe plantear la cirugía.

Lumbalgias. Causantes del dolor lumbar, tipos de dolor y su enfoque terapéutico.

Lumbalgia es un término que etimológicamente significa dolor de la zona lumbar, con esto nos referimos al tramo de espalda comprendido entre las últimas costillas aproximadamente, hasta la pelvis. Anatómicamente, la región lumbar está formada por 5 vertebras y el sacro, que aunque es una región independiente, por la proximidad de la zona y por la similitud de las características del dolor, podríamos abarcar en este tema.

Las lumbalgias suponen un grave problema para la salud, puesto que es la causa más frecuente de consulta en atención primaria, después del resfriado común y se considera que hasta un 80% de la población sufrirá un dolor de estas características.

Podemos diferenciar en primer lugar, dependiendo de la duración del dolor, entre dolor agudo y crónico.

Dolor agudo: Es aquel que aparece repentinamente y dura menos de 3 meses. Estas son las que responden mejor al tratamiento de choque, con aplicación de calor, masaje tras el calor local, administración de antinflamatorios no esteroides, analgésicos leves y tal vez relajantes musculares. El lumbago, sería una crisis de dolor agudo de causas mecánicas (esfuerzo físico, artrosis, contracturas…)

Dolor crónico: aquel que no desaparece pasados los 3 meses desde su presentación y no mejora con las medidas más básicas, requiriendo analgésicos más potentes, pruebas diagnósticos más exactas, cirugías, bajas recurrentes… Son un porcentaje pequeños sobre el total, pero si suponen un elevado coste para los servicios sanitarios.

Si el dolor se desplaza hacia los miembros inferiores, hablamos de dolor irradiado, es el caso de ciatalgia, ver el post de ciatalgia.

 Entre las vértebras existen unas almohadillas, que son los discos intervertebrales. Por detrás del cuerpo de la vertebras y protegido por las apófisis espinosas, discurre el canal medular por donde pasa la medula espinal.

Protegiendo toda esta estructura interna, existen multitud de ligamentos que refuerzan al complejo y para dar movilidad y mayor protección, el sistema muscular. Cualquiera de estas estructuras es susceptible de lesionarse y aparecer dolor en la región lumbar, cada uno con sus características.

Lumbalgia por artrosis: Es un dolor de tipo mecánico, es decir que aumenta con los movimientos. Como en otras partes del cuerpo, se debe al desgaste de las superficies articulares entre vértebras, lo que producirá el choque de hueso contra hueso, deformándose y provocado dolor intenso. Mejoran con el reposo, su diagnóstico es sencillo, por la clínica y en imágenes de radiografías simples. Como todo proceso degenerativo, no tiene una solución curativa, paliativa y en casos de deterioro importante, se puede plantear la cirugía.

Lumbalgia por dolor muscular: Las contracturas aparecen como mecanismo reflejo de los músculos que han hecho un esfuerzo por encima de lo normal, o han mantenido un esfuerzo durante un tiempo prolongado y luego no se pueden relajar. En otras ocasiones la contractura aparece como mecanismo de defensa por una lesión interna, como una hernia.

Aquí el dolor se produce tanto por el espasmo muscular, como la activación de las fibras sensitivas de la zona, como por el déficit de sangre que se produce, porque al “hacerse un nudo” en el músculo, puede estrangularse la circulación local. Sólo se diagnostican por palpación y empeoran con el esfuerzo físico. Duelen a todo momento y tienen características de dolor por inflamación, pulsátil, con momentos de dolor intenso y otros momento de menor dolor. Deben mejorar con la aplicación de calor local, masajes, estiramientos, ejercicios de flexibilización de columna y potenciación suave y moderada de paravertebrales y abdominales. Es bastante probable que el tratamiento deba ser respaldado con mediación antinflamatoria y miorelajante, así como analgésicos de diferente tipo.

Lumbalgia por proceso inflamatorio: este puede suponer un grupo muy amplio de patologías puesto que enfermedades que cursen con inflamación hay numerosas. Lo primero por tanto es ver el causante, si es una infección, por ejemplo la brucella, será necesario incluso la punción en el disco intervertebral para estudiarlo. Si la inflamación es un proceso reumático,  pues habrá que ponerse en manos del especialista concreto en los momentos de los brotes, para recibir el tratamiento, basado normalmente en AINES y corticoides para contener la inflamación. Por último el cuadro inflamatorio más conocido sea el de la espondilitis anquilosante,  que cursa con dolor difuso de toda la columna, pero de predominio lumbar y sacroilíaco, provoca rigidez, pérdida de movilidad, sensación de fatiga, fiebres leves. Es una patología crónica que debe ser controlada mediante el uso de terapias antinflamatorias farmacológicas y físicas, un programa de ejercicios de flexibilización de columna y potenciación suave, más las terapias analgésica y antinflamatorias, pueden dotar de una buena calidad de vida al paciente afecto, durante bastante años.

Hay más tipos de afecciones inflamatorias, como artritis reactiva, artritis psoriásica y alguna más, pero las más importantes, son las descritas.

Lumbalgia degeneración disco: el disco intervertebral está acostumbrado a sufrir cargas, pero cuando éstas sobrepasan el límite de resistencia, se puede producir la herniación del contenido del disco, un líquido espeso, denso, que puede salir de su continente y presionar sobre las estructuras circundantes, nervios espinales, medula espinal, músculos, arterias. Se produce un dolor de características mecánicas, que empeora al moverse, que tendrá una clínica determinada dependiendo de la estructura invadida. La única solución para este tipo, es la cirugía, pero se reduce sólo a casos muy extremados.

Lumbalgia por espondilolistesis: es el desplazamiento de una vértebra respecto a la siguiente, el desplazamiento puede ser muy leve o grave, con afectación de la medula y sintomatología de pinzamiento medular. Pueden ser muy graves, con toda clase de clínica neurológica, dependiendo el grado de afectación, reflejos anormales, pérdidas de sensibilidad, pérdida de fuerza, dolor intenso. La reconstrucción es quirúrgica en casos graves y si es leve, no se suele hacer nada.


  

Lumbalgia por tumores: El crecimiento de masas tumorales en esta zona provoca un aumento de la presión sobre los tejidos adyacentes que dependiendo de los que sean, así será la sintomatología. Se trata de una urgencia médica que debe ser resuelta cuanto antes, antes de que infiltre zonas profundas con mala solución.

Lumbalgia metabólica: Como por ejemplo la osteoporosis, se caracteriza por una pérdida de masa ósea con el deterioro de la estructura macroscópica del hueso, esto hace al hueso más frágil y aumenta el riesgo de fractura. La osteoporosis no es la causa exacta del dolor, es causante de fragilidad ósea que puede derivar en lesiones que producirán dolor. Las medidas ante osteoporosis, serán recomendar una dieta rica en calcio, con suplementos de calcio vía oral, evitar hábitos tóxicos, realizar algo d ejercicio que refuerza la estructura trabecular del hueso. Existen más lumbalgia metabólicas como osteopenia, enfermedad de Paget, Fluorosis, Ocronosis.

Lumbalgia por malformaciones: Se pueden dar malformaciones congénitas en vértebras, hemivértebras, vértebras fusionadas, vertebras cuneiformes, estenosis del canal raquídeo. Se tratan de alteraciones anatómicas, que poca solución tienen que no sean la cirugía.

Lumbalgia por desalineaciones: Las desalineaciones del raquis del tipo escoliosis, cifosis o hiperlordosis van a provocar disbalances entre los músculos de un lado que estarán contraídos en exceso y los del otro lado que estarán estirados en exceso. Para encontrar una solución a los dolores relacionados con desalineaciones, hay que tratar de corregir el problema de base para llegar a la consecuencia, sino nunca tendremos éxito.

 

 Lumbalgia por acortamientos musculares: Los músculos que más influencia tienen en la estática de la pelvis y por tanto en el inicio de la columna lumbar, serán el psoas y sobre todo los isquiosurales a los que ya hemos dedicado un capítulo.

En mucha bibliografía, los dolores se resumen en 3 grandes grupos, lumbalgia mecánicas, inflamatorias e indefinidas. Aquí hemos resumido brevemente algunas causas y como se ha podido ver, son muy abundantes. Por tanto hay que huir de esos diagnósticos simplistas propios de atención primaria, que resumen en lumbalgia, el dolor lumbar, y no hacen referencia casi nunca a la verdadera causa del problema lo que dificultará enormemente el tratamiento lo que tendrá como consecuencia, la cronificación del problema, cientos de pacientes agotando posibilidades terapéuticas sin saber con seguridad la causa exacta del problema. El diagnóstico lo es todo para posteriormente establecer el abordaje terapéutico, donde un buen programa de ejercicios y fisioterapia antálgica tiene mucho que decir en las lumbalgias crónicas, no tanto en las agudas que precisarán más de medidas farmacológicas y reposo. En posteriores post, iremos desgranando cada uno de los causantes de este dolor lumbar, para ayudar a la gente a distinguirlos , cada uno con sus  propias características y así ver los diferentes ejercicios y tratamientos que se pueden hacer.

La cifosis. Menos graves que las escoliosis, pero más dolorosas.

Nuestra columna en condiciones normales tiene 4 curvas, dos cifosis y dos lordosis, lordosis cervical, cifosis dorsal, lordosis lumbar y una última cifosis sacra.

Estas curvas existen para dotar de mayor resistencia a la columna, que de esta forma multiplica por 10 su capacidad para aguantar pesos. Pero cada una de estas curvas debe tener una angulación determinada, cuando se aumentan las curvas hablamos de hiper- lordosis o cifosis, y cuando se disminuyen hablamos de hipo- lordosis o cifosis o rectificaciones.

En el caso de la conocida como chepa o giba, hablamos de una hipercifosis, y casi siempre será dorsal. Al igual que ocurre con la escoliosis, tenemos que hablar por un lado de las actitudes cifóticas y por otro lado de cifosis estructuradas. Las primeras de ellas son las más leves y se pueden corregir. Se trata de una mala postura mantenida que hace al paciente inclinarse excesivamente y aumenta su curva dorsal, esto ocurre por imitación, por vergüenza (en niñas por el desarrollo del pecho), inconscientemente, por malos hábitos al sentarse. En definitiva un mal esquema corporal que debemos corregir sino queremos que evolucione a cifosis estructurada.

En la Cifosis estructurada, la persona aunque intente corregir su postura, no es capaz de llevar su columna a límites fisiológicos.

Afecta más al sexo femenino y se suele detectar en la adolescencia. Las principales causas son las que hemos visto, mala postura, malos hábitos, también debilidades musculares, genética… Hay un tipo especial que se considera una enfermedad aparte que es la enfermedad de Scheuermann, probablemente sea la forma más grave de presentación, aparece en adolescentes, es dolorosa y evoluciona muy rápidamente.

A diferencia de la escoliosis, a la que solemos prestarle más atención, las cifosis si son dolorosas tanto a corto plazo como a largo plazo, provocarán contracturas musculares por mala disposición de los músculos y tardíamente la lesión de la parte anterior de los discos intervertebrales.

Una vez sospechamos que estamos ante una hipercifosis o cifosis a secas, acudimos al traumatólogo para confirmarlo. Se confirma el diagnóstico mediante la realización de la medición de flechas sagitales, midiendo con una plomada y una regla milimetrada, siguiendo los parámetros obtenidos y una fórmula se consigue el índice cifótico, a continuación se le pide al paciente que ahora corrija la postura todo lo que pueda, se vuelve a medir, las flechas sagitales autocorregidas, se obtiene el índice cifótico autocorregido (ICA), dependiendo de los valores, se establece si la cifosis es real o sólo actitud. Se pueden medir las curvas con inclinómetro. Finalmente para confirmar con certeza el diagnóstico, se piden radiografías y se miden los ángulos con el método de Cobb.

Una vez establecido el diagnóstico, hay que llevar a cabo el tratamiento. Lo principal será modificar el esquema corporal y adoptar medidas de higiene postural, por tanto, es necesario integrar las posturas correctas para ir desechando las incorrectas, muy importante en este caso el trabajo de columna delante de un espejo.  En la fisioterapia recae la gran parte del tratamiento, tanto de enseñanza de posturas correctas como en la realización de cinesiterapia (terapias basadas en el movimiento), que buscarán potenciar los músculos extensores de columna y los de alrededor de la escápula, reforzar abdominales y paravertebrales lumbares. Se buscará flexibilizar y elastificar los músculos acortados (ojo al síndrome de cortedad isquiosural, puede estar detrás de falsas cifosis). Por último flexibilizar la columna mediante ejercicios globales inespecíficos.

Las cifosis son muy frecuentes, con frecuencia pasan desapercibidas por obsesionarnos en encontrar escoliosis. La mayor parte son sólo actitudes cifóticas, pero sino se tratan la tendencia es a empeorar, sobre todo durante la pubertad. Suelen provocar dolor cervical, dorsal y/o lumbar. Es necesario proceder a su pronta identificación para la pronta instauración del tratamiento, cuanto más precoz más eficaz.

Las escoliosis. Cuanto antes actuemos, mejor será el pronóstico.

La apreciación de desniveles en la altura de los hombros, puede que se deba sencillamente a una mala postura, a una actitud adoptada por imitación o trastornos psicológicos, o puede que se deban a una alteración estructural real de la columna, en este caso una Escoliosis.

La escoliosis es una deformidad de la columna representada en forma de una flexión lateral de la columna o más de una (puede haber más de una curva), acompañada siempre de rotación de las vértebras y un aplanamiento de las curvas fisiológicas, generalmente de la cifosis dorsal.

Debemos distinguir entre lo que es una escoliosis, de lo que es una actitud escoliótica. La actitud escoliótica, puede pasar desapercibido o confundirse con escoliosis real, el paciente adopta una postura en la que aparecen los signos típicos de escoliosis, hombro elevado, escápula saliente, diferencia de altura en la pelvis, pero se trata simplemente de una postura adoptada, no hay rotación en las vértebras (la gran diferencia)y por tanto se puede y se debe corregir, con advertir a la persona de su mala postura, enseñar como corregirla, debería ser suficiente.

La escoliosis es una patología bastante frecuente y que afecta más a niñas que a niños en una proporción de 4:1, comienza a aparecer en la infancia para ir aumentando durante la adolescencia, sin tratamiento y sin diagnóstico, seguirá evolucionando. En mujeres, existen dos períodos críticos donde progreso muy rápidamente, el embarazo y la menopausia.

Es tarea de todos, padres, profesores, médicos el identificarlas y poner al corriente al especialista para que ponga tratamiento inmediato cuando todavía se está a tiempo. Se considera que una columna está estructurada en torno a los 18 años, a partir de ahí no conseguiremos corregir la deformidad.

La mayoría de escoliosis tienen un origen desconocido (idiopáticas)y por tanto no hay un tratamiento sobre la causa, si sobre los efectos. Otras causas son, congénitas (heredadas), neurógena (parálisis de algún nervio), miógena (debilidad muscular), secundarias a otros trastornos. Cuando observamos a un niño/a, debemos fijarnos en varias cosas: La altura de los hombros, el triángulo del talle, escápulas que sobresalen al agacharse, caderas desniveladas y una gibosidad torácica.

Si observamos cualquiera de estas anomalías, lo fundamental es acudir al traumatólogo para realizar un estudio completo. Se debe realizar un estudio visual del problema, una medición con plomada para comprobar la alineación de las vértebras, el test de Adams y medir con inclinómetro, pero sin lugar a duda la prueba que no debe faltar es una radiografía en la cual se deben medir los ángulos con escrupulosa exactitud, la medición del ángulo de Cobb, determinará cuantos grados se desvia esa columna, dependiendo de la angulación el tratamiento variará, desde los pocos grados <10, hasta escoliosis severas con >60. El médico especialista decidirá cuando se ha de colocar corsé, de que tipo, cuantas horas y demás.

La fisioterapia supone una herramienta muy eficaz en escoliosis que abarcan desde los 10 grados hasta las graves. Existen muchas vertientes y muchos tipos de tratamiento, lo más importante siempre es enseñar a la persona cual es la postura correcta para que la integre y modifique malos hábitos. Muy importante todos los ejercicios inespecíficos de elastificación de columna. Luego existen ejercicios muy diversos cada uno basado en un concepto, algunos de ellos muy interesantes como el método Klapp, el método Niederhoffer que se basa en potenciar la musculatura del lado cóncavo. Cada terapeuta usará el método que mejor resultados le de, o una combinación de varios. Fisioterapia y corsés pueden suponer la salvación para muchos casos encaminados a la cirugía.

La escoliosis a pesar de ser una entidad patológica muy conocida a día de hoy, puede quedar sin diagnosticar en sus casos más leves, porque su evolución es indolora en el 90% de los casos y conforme evoluciona con los años es cuando aparecen dolores musculares por descompensaciones musculares, o aplastamientos de los discos vertebrales. En casos muy graves aparte de la deformidad e incapacidad funcional, pueden aparecer alteraciones en el llenado de los pulmones y afectar incluso al corazón. Por tanto, rápido diagnóstico y rápido tratamiento pueden suponer la solución o el freno a este problema.