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10 signos que indican la proximidad de la muerte.

1. Pérdida del apetito.

Las necesidades de energía van en declive. La persona puede comenzar a resistir o rechazar las comidas y los líquidos, o aceptar solamente pequeñas cantidades de alimentos blandos (como los cereales). La carne, que es difícil de digerir, será rechazada en primer lugar. Incluso sus alimentos favoritos tienen poco atractivo. Cerca del final de la vida, la persona que muere puede ser físicamente incapaz de tragar. La persona va entrando en una situación similar al coma, de desconexión con el entorno, que le impide relacionarse con él, no existe necesidad de comer y dependiendo del grado de profundización del coma, así será la capacidad de la persona para deglutir.

Como actuar:

Ante la certeza de encontrarse con una persona en una situación cercana a la muerte o en una situación de coma profundo, no dar de comer, las posibilidades de broncoaspiración son muy altas, pudiendo provocar la muerte inmediata por asfixia o neumonías por aspiración. Valorar cuidadosamente el estado neurológico de la persona y ver a que estímulos es capaz de responder, si no es capaz de responder a órdenes verbales, difícilmente será capaz de tragar comida.

2. Fatiga y sueño excesivo.

La persona puede empezar a dormir la mayor parte del día y de noche el metabolismo se ralentiza, con la disminución de los alimentos y el agua se contribuye a la pronta deshidratación, lo que empeora el estado general del paciente y contribuye a la mala respuesta a estímulos externos. No todas las personas que duermen excesivamente se encuentran en situación de agonía, hay muchas patologías que pueden producir este problema, trastornos del sueño, déficits de oxigenación, tratamientos psiquiátricos…

Es importante saber diferenciar una situación de somnolencia relacionada con la muerte a otros tipos de somnolencia.

Como actuar:

Permita dormir. Evite maniobras bruscas para tratar de despertar a la persona, pero si hay que asegurarse de la situación neurológica de la persona aplicando los criterios de la escala de coma de Glasgow. Suponga que todo lo que usted diga puede ser escuchado, ya que se piensa que el sentido del oído persiste, incluso cuando la persona está inconsciente, en coma, o de lo contrario no responde.

3. Aumento de la debilidad física.

Una disminución en la ingesta de alimentos y energía conduce a una menor de energía, incluso para actividades como levantar la cabeza propia, dificultad extrema para mantener la postura sentado, relajación de la musculatura, aparente ausencia de tono muscular.

Como actuar:

Concéntrese en mantener a la persona cómoda, si está sentada, llevarla a una cama y depositarla en una postura cómoda.

4. Confusión mental o desorientación.

Los órganos empiezan a fallar, incluyendo el cerebro. La conciencia de orden superior tiende a cambiar. “Pocas condiciones provocan hiperactividad en las personas que se está muriendo”, dice el médico de atención paliativa Ira Byock, autor de Dying Well (Morir Bien).

La persona puede no ser consciente de quien es, o quién más está en la habitación, puede hablar o responder con menos frecuencia, pueden responder a personas que no se encuentran en ese momento ahí, quizá pueda decir cosas sin sentido o confundirse sobre el tiempo.

Como actuar:

Mantenga la calma y tranquilidad. Hable con la persona en voz baja e identifíquese cuando se acerque.

5. Dificultad para respirar.

La respiración se vuelve irregular y trabajosa. Un patrón característico llamado de Cheyne-Stokes podría ser escuchado: una inhalaciónchaynestokes ruidosa, en el fondo seguida por una pausa de no respirar (apnea) de entre cinco segundos hasta un minuto, antes de una reanudación fuerte, respiración profunda y de nuevo lentamente un agotamiento. A veces las secreciones excesivas crean fuertes inhalaciones y exhalaciones con fluidos lo que algunos llaman un “estertor de muerte.” Suele ser un signo inequívoco de que la muerte está cercana, en todas las personas que hemos observado la aparición de este tipo de respiración, han terminado falleciendo en unas horas.
Como actuar:
La suspensión de la respiración o las ruidosas flemas pueden ser alarmantes para los oyentes, pero la persona que está muriendo no es consciente de este cambio en su respiración, se debe centrar en el confort general del enfermo. Posiciones que pueden ayudar: la cabeza ligeramente elevada con una almohada, sentado bien apoyado, o la cabeza y el cuerpo inclinado hacia un lado ligeramente. Humedezca la boca con una gasa húmeda en suero y aplicar vaselina en los labios y en el cielo del paladar.
Si dispone de un equipo concentrador de oxígeno, colóquelo a 3 o 4 lpm, al menos ayudará a que la sangre esté mejor oxigenada y la sensación de ahogo sea menor. Se aplica Escopolamina para disminuir los estertores.

6. Aislamiento social.

Como el cuerpo se apaga, la persona que muere poco a poco puede perder interés en las cercanías. Él o ella puede dejar de hablar o murmurar algo ininteligible, dejar de responder a las preguntas, o simplemente alejarse. Pocos días antes de retroceder socialmente por última vez, la persona que muere a veces sorprende a sus seres queridos con una explosión inesperada de un comportamiento alerta y atento. Esto puede durar menos de una hora o hasta un día completo.

Como actuar:

Tenga en cuenta que esta es una parte natural del proceso de muerte y no un reflejo de su relación. Mantenga una presencia física tocando y hablando a la persona moribunda, si lo siente necesario, sin exigir nada a cambio. Atesore un interludio de atenciones cuando suceda porque casi siempre es fugaz.

7. Los cambios en la micción.

Si entra poco (como la persona pierde el interés en la comida y la bebida) saldrá poco. La caída de la presión sanguínea, parte del proceso orinamarronde la muerte, contribuye también a que los riñones se cierren. La concentración de la orina es de color marrón, rojizo o color té. La pérdida de control vesical e intestinal puede ocurrir tarde en el proceso de muerte.

Como actuar:

Si se considera oportuno, se puede colocar una sonda vesical para controlar la cantidad de orina y las características de la misma, pero si se tiene la certeza de la situación de agonía de la persona, no sería necesaria actuación. La insuficiencia renal puede aumentar las toxinas de la sangre y contribuir a un estado de coma antes de la muerte pacífica.

8. Hinchazón en los pies y los tobillos.

A medida que los riñones son menos capaces de procesar los fluidos corporales, pueden acumularse y ser depositados en las distintas áreas del cuerpo, desde el corazón, en los pies y en especial los tobillos. Estos lugares, y a veces también las manos, la cara o los pies, toman una apariencia hinchada.

Como actuar:

Por lo general, ningún tratamiento especial (como los diuréticos) se suministra cuando la inflamación parece directamente relacionada con el proceso de muerte. (La inflamación es el resultado del proceso de muerte natural, no su causa.)

9. Manos y pies fríos.

En las horas o minutos antes de la muerte, la circulación de la sangre se retira de la periferia del cuerpo para ayudar a los órganos vitales. Mientras esto sucede, las extremidades (manos, pies) se van enfriando. Incluso las uñas también pueden parecer más pálidas o azuladas, con la reducción del flujo sanguíneo a las zonas distales del cuerpo, se aprecia la coloración azulada en dedos de la mano y pies y nariz (cianosis de las zonas acras o acrocianosis).

Como actuar:

Una manta térmica puede mantener a la persona cómoda.

10. Venas moteadas.

La piel que había sido uniformemente pálida o ceniza desarrolla un patrón distintivo de manchas de color púrpura / rojo / azul como uno acrocianosisde los últimos síntomas de que la muerte se acerca. Este es el resultado de la circulación sanguínea reducida. Se puede ver por primera vez en las plantas de los pies.

Como actuar:

No hay medidas especiales que deban adoptarse.
Nota: Estos signos generales de muerte inminente puede variar en secuencia y combinación de persona a persona. Si una persona está tiene soporte vital (respirador, sonda de alimentación), el proceso de la muerte puede ser diferente. Los signos de la muerte que figuran en esta lista se describen como parte de un proceso natural de muerte. En nuestra Experiencia, hay algunos signos que son más llamativos y constantes pues al tratar con ancianos, muchas veces el aislamiento social, la somnolencia, la falta de apetito y energía, la reducción de diuresis y los edemas, los podemos encontrar en muchas patologías y no seríamos capaces de distinguirlos. Cuando de repente notamos a la persona que no es capaz de mantener el tono muscular de brazos, cabeza o tronco, la coloración de la piel se torna extremadamente pálida con cianosis acra, nuestros aparatos no son capaces de distinguir el pulso, ni la TA ni la saturación de oxígeno en sangre, aparece respiración de Chayne-Stokes y una situación de coma sin respuesta estímulos externos verbales ni táctiles, podemos asegurar casi sin riesgo a equivocarnos, que la muerte está próxima.