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La fractura proximal de fémur: La rehabilitación.

Publicado en residenciasalcalamahora.com

Una vez el paciente recibe el alta hospitalaria por parte del servicio de traumatología, comienza el periodo de recuperación, desde el primer día se deben ir adaptando los tratamientos a la situación de cada paciente.

La rehabilitación en cada paciente puede ser diferente, y cada persona cumplirá unos plazos diferentes, algunos se recuperarán en apenas unas semanas y otros necesitarán meses, pero de cara a establecer unas pautas generales de tratamiento hemos optado por una manera sencilla y abierta a todas posibilidades, para que profesional coja ideas y las adapte a sus pacientes.

En los primeros días será interesante llevar un seguimiento del estado de la piel, vigilancia para evitar la aparición de escaras y de la herida quirúrgica en colaboración con el servicio de enfermería. No se recomienda comenzar a solicitar ninguno de los movimientos que impliquen a la articulación coxofemoral intervenida, porque a parte del dolor que puede producir, se puede producir el desplazamiento del material implantado, sobre todo si es osteosíntesis. Por tanto los primeros días deben ser de prudencia y observación, se trabajan todas las articulaciones libres y se puede pedir flexoextensión de rodilla con cuidado, con o sin resistencia según el paciente, ejercicios respiratorios, e insistir mucho en el correcto cuidado de la pierna, evitando las actitudes viciosas en rotación externa y pie equino, aliviando la presión de las mantas y colocando algún almohadón corrector.UPP1

Si tenemos a un paciente con buen estado general y colaborador, desde los primeros días se puede plantear el levantamiento a sillón durante unas horas, que aparte de ser beneficioso para el estado general del paciente, mejora el reparto sanguíneo a nivel pulmonar, reduce complicaciones por inmovilidad en la cama, además sirve para mantener el trofismo de los músculos del tronco. Ciertamente en sedestación el trabajo del fisioterapeuta se ve dificultado, pero teniendo en cuenta lo limitado del tratamiento en estos primeros días, es mejor pensar en la recuperación completa del enfermo que en la RHB, o si fuera posible acordar con los auxiliares unos horarios, para movilizar en cama y posteriormente levantar, o viceversa.

Cuando han transcurrido aproximadamente 12-15 días y dependiendo del paciente, lo normal que el servicio de enfermería haya concluido el trabajo de curas y por tanto el riesgo de que se separen los bordes de la herida desaparece, podemos forzar algo más los movimientos. Se puede solicitar ya trabajo activo y movilizaciones suaves en todos los rangos de movimiento posibles, teniendo siempre mucho cuidado de no forzar la flexión de cadera por encima de 90º, con rotación externa y abducción, es una posición que puede provocar la luxación de la prótesis. De igual forma se debe tener cuidado a la hora de seleccionar el sillón, pues deben desestimarse los sillones bajos, por el riesgo de luxación.

Si nos encontramos con pacientes colaboradores resultará muy sencillo establecer un programa de rehabilitación e ir pautando su progresión, empezando con los ejercicios pasivos para mejorar la movilidad, los ejercicios isométricos que no provocan movimiento en la articulación y sirven para mantener el tono muscular durante el período de inmovilidad y por último la movilidad activa y activo resistida para potenciar. Cada paciente es diferente y resulta muy complicado establecer un número de repeticiones determinado que sirva para todos, es cuestión de individualizar las terapias y ver que funciona mejor en cada persona. Cada fisioterapeuta decidirá que aparatos y material usará, se puede usar electroestimulación percutánea que profundice poco que no está contraindicada con el material de osteosíntesis ni prótesis, se pueden hacer ejercicios con poleas en jaula de Rocher, trabajo con lastres, bicicleta adaptada, banco cuádriceps…

Mención aparte merece el paciente geriátrico a este respecto, donde resulta prácticamente imposible establecer unas pautas, los motivos principales son los siguientes:

  • Falta de atención y capacidad de aprendizaje.
  • Trastornos mentales.
  • Dificultad para realizar el gesto correcto.
  • Variabilidad del estado general.
  • Alteraciones de la sensibilidad, hipoestesias e hiperestesias.
  • Variaciones del estado de ánimo, depresivos y poco colaboradores, falta de interés en su recuperación.
  • Pluripatología.
  • Plurifarmacia, hipnóticos, analgésicos de 2º y 3er escalón, opiáceos, benzodiacepinas.

Las variaciones en el tratamiento con el paciente geriátrico son constantes, adaptando en todo momento la terapia a la situación de la persona.

Por norma general y si se cumplen los plazos habituales, para las personas con prótesis totales o parciales, debería poder empezar a cargar peso a partir de los 15 ó 20 días, dependiendo de la tolerancia al dolor y de la potencia muscular existente. Si nos enfrentamos a una osteosíntesis, es recomendable casi esperar a la revisión mensual de traumatología, para asegurarse mediante Rx, de la buena colocación del material, existen riesgos de migración del material utilizado, lo que aparte de dolor ocasiona el fracaso de la cirugía y un nuevo paso por quirófano.

Inicio marcha

 Normalmente y a pesar de las dificultades encontradas en el paciente geriátrico, de no ser porque se trate de un paciente con multitud de patologías limitantes, previamente inmovilizado, o con demencia severa poco colaborador y agresivo, lo normal es conseguir la pronta recuperación dentro de los plazos habituales de entre 2 y 3 meses. Podemos resumir el tratamiento en fisioterapia de la siguiente for

Esquemaprotesis

Resulta tremendamente complicado generalizar acerca de los plazos de rehabilitación en una fractura, cada paciente es diferente y dependerá mucho del estado general de la persona, su grado de colaboración, su fortaleza, su estado previo a la fractura, su implicación. Por experiencia personal, me he encontrado con fracturas con osteosíntesis o con prótesis, que han curado en mismos plazos, no llegando casi al mes para alcanzar la recuperación completa y otros casos en los que ha sido necesario emplear más de 6 meses, pero de cara a ofrecer un esquema de trabajo, nos ha parecido lo más correcto, esquematizarlo de esta forma, cada profesional luego podrá tomarlo como una referencia o discrepar de la forma de proceder.

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