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Primeros Auxilios en Urgencias Traumatológicas: Fracturas, Luxaciones, Esguinces y Roturas Musculares.

Fracturas

Es la falta de continuidad ósea. Esta falta de continuidad se produce por golpes caídas, accidentes o contracturas musculares violentas.

Estas lesiones solamente pueden poner la vida en peligro si van acompañadas de hemorragia arterial o si comprometen el sistema nervioso, produciendo parálisis como en las fracturas de la columna vertebral

Síntomas

  • Dolor intenso localizado
  • El dolor aumenta con los movimientos y la palpación
  • Se produce inflamación en la zona donde se presenta la fractura
  • Suele aparecer un hematoma. También puede producirse palidez del miembro e inmovilidad, esto es debido a que existe una afectación nervio – vascular, es decir, hay alguna arteria o nervio afectado que no esta irrigando la zona,
  • Impotencia funcional: la persona con un hueso roto, no moverá esa parte del cuerpo y si es movida por otra persona producirá un gran dolor
  • Puede existir una posible deformación del miembro afectado (rotación, acortamiento de la extremidad…)
  • Habitualmente en la zona donde existe la fractura, suele haber crepitaciones (sonidos parecidos a doblar un plástico) a la palpación.

Los primeros auxilios en casos de fracturas de huesos consisten principalmente en evitar mayor daño a otros tejidos u evitar más fracturas.

Hay dos tipos de fractura si atendemos a la integridad de la piel:

  • Cerrada: Cuando el hueso está fracturado pero la piel está intacta.
  • Abierta: Fractura del hueso con perforación de la piel por los fragmentos.

fracturas

Debe sospecharse la presencia de una fractura en caso de que la forma del miembro afectado haya perdido su apariencia o forma natural, o haya excesiva palidez, dificultad para hallar los pulsos, etc. En este caso llame a las asistencias médicas.

Primeros auxilios

  • Se debe mantener a la víctima inmóvil y calmada.
  • Se debe observar con atención a la víctima para detectar otras lesiones.
  • En caso de ser necesario, se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Se debe inmovilizar el área por encima y por debajo del hueso lesionado.
  • Se pueden aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
  • Se debe tratar de prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unos 30 cms y cubrirla con un abrigo; pero NO moverla si se sospecha de una lesión en la cabeza, espalda o piernas, podemos provocar una lesión medular.

Verificar la circulación sanguínea.

Se debe verificar la circulación del área afectada después de inmovilizarla, presionando fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, se aconseja presionar en los dedos de los pies, en donde la piel primero debe ponerse blanca y luego “recobrar el color” en torno a los 2 segundos.

Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida de pulso. Si la circulación es insuficiente y no se dispone de personal capacitado rápidamente, se debe intentar realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de riego. Se trata de una medida arriesgada, puesto que sino se sabe lo que se hace, no sólo no recobraremos la circulación sino que además podemos provocar más dolor y más daños tisulares.

Tratamiento del sangrado.

  • Se recomienda cubrir la herida con un pedazo de tela limpia y seca.
  • En caso de que continúe el sangrado, se debe aplicar presión directa en el sitio. NO se debe aplicar un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.

presiónheridas

En caso de fractura cerrada.

  • Trate de recolocar el brazo o pierna fracturada a su posición natural sin causar dolor o molestia al paciente, si observa signos de falta de riego, sangrado abundante interno por aumento de volumen del miembro o externo.

En caso de fractura abierta.

  • Aplique un vendaje alrededor de la herida para controlar el sangrado . Puede usar también un pañuelo, gasa o pedazo de trapo limpio sobre la herida.fractura abierta
  • Presione firmemente para contener la hemorragia
  • En caso que no tenga nada a su alcance ponga sus manos sobre la herida presionando ligeramente para controlar el sangrado.
  • Sostenga firmemente la gaso o apósito sobre la herida y asegúrelo con una venda, pañuelo o corbata.
  • Mantenga a la víctima en posición acostada.
  • No trate de estirar la pierna o brazo fracturados para volverlos a su posición natural si no es una situación potencialmente mortal, pues las posibilidades de romper más tejidos con los fragmentos óseos es muy elevada.

No se debe:

  • No se debe mover a la víctima a menos que el área lesionada esté completamente estable, o la zona fracturada no quede a la vista.
  • No se debe mover a una víctima con lesión en cadera, pelvis o muslos, a menos que no quede más remedio. Si hay que mover a la víctima de forma inmediata, se debe usar la técnica de arrastrar la ropa, la cual se hace cogiendo a la víctima por la ropa.
  • Si está inconsciente o se sospecha daño en la columna, no se debe movilizar, ni cuello ni espalda, por elevado riesgo de daño medular.
  • No se debe intentar enderezar un hueso o articulación deformados, ni cambiar la posición, a menos que se sospeche que el riesgo de falta de sangre pueda suponer un riesgo vital.
  • Nunca se deben tratar de corregir los daños en la columna.
  • No probar la capacidad de un hueso a moverse o cargar peso.
  • No administrar sustancias por vía oral.

LUXACIONES

Son la pérdida de continuidad entre los huesos que forman una articulación, no hay fracturas, sólo el desplazamiento de uno o dos huesos de la cavidad articular. luxacionLas Luxaciones generalmente son más obvias que las fracturas. Una luxación se observa cuando un hueso se ha desplazado de su articulación. Este desplazamiento es causado, generalmente, por una fuerza violenta que desgarra los ligamentos que mantiene los huesos en su sitio.

Cuando un hueso se sale de su sitio la articulación deja de funcionar. El hueso desplazado a menudo forma una hinchazón, una prominencia, o una depresión, que normalmente no esta presente.

Las articulaciones más afectadas son: hombro, codo, cadera, rodilla, tobillo, dedo pulgar, dedo grueso del pie y mandíbula. En caso de accidente automovilístico es frecuente la luxación de las vértebras cervicales.

Si se conocen las técnicas de reducción de algunas luxaciones, se debe intentar la reducción de la luxación en las primeras horas, puesto que después la contractura de los músculos de la articulación, no permitirá hacerlo sino es bajo anestesia.

Sino, se inmovilizará la zona lesionada e inmediatamente después se remitirá a urgencias para realizar estudios radiográficos y proceder a su reducción.

Las luxaciones pueden ser leves, con la simple salida de un hueso de su cavidad natural, pero también pueden llegar a ser muy graves, puesto que presionan tejidos adyacentes, pudiendo provocar clínica similar a la de las fracturas. Uno de los cuadros más graves en traumatología, son las llamadas fracturas-luxación, donde hay un hueso roto y además fuera de su sitio.

ESGUINCES Y ROTURAS MUSCULARES.

Ya hemos publicado una entrada para cada una de estas lesiones, por tanto os remitimos a ellas para una información detallada.

Primeros auxilios. Capítulo 6: Las quemaduras.

Introducción

La quemadura es el resultado del contacto de los tejidos del organismo con el calor. Suele ser de origen accidental, doméstico o laboral, y las causas principales son el fuego, los líquidos hirviendo o en llamas, los sólidos incandescentes, los productos químicos, las radiaciones y la electricidad.

El cuerpo humano tolera temperaturas de hasta 40oC; por encima se produce una desnaturalización de las proteínas y se altera la capacidad de reparación celular. De hecho, la piel se daña por un lado por la acción directa del agente causal y por otro por una isquemia cutánea secundaria.

La piel es el órgano más extenso de nuestro organismo. Es una estructura especializada, compuesta esencialmente por dos capas: la epidermis (la más externa) y la dermis. La epidermis a su vez está compuesta por varias capas, siendo la más superficial la capa córnea cuya función es esencialmente protectora, impidiendo la pérdida de agua y la penetración de ciertos microorganismos. La dermis, que es unas 20-30 veces más gruesa que la epidermis alberga en su seno los vasos sanguíneos y linfáticos y ciertas estructuras nerviosas. Los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas y sebáceas se encuentran también a ese nivel. La destrucción del estrato más profundo de la dermis conlleva la pérdida de la capacidad de regeneración de la misma, necesitándose de un injerto para cicatrizar la zona.

Una rápida y acertada actuación frente a un quemado puede disminuir el tiempo de curación, prevenir las complicaciones o secuelas que puedan derivarse y, en casos extremos, incluso salvarle la vida.

estructura piel

Estructura de la piel

Clasificación de las quemaduras cutáneas

Las quemaduras cutáneas se pueden clasificar en función de la profundidad y la extensión de las mismas:

Según profundidad

1er Grado: De grosor parcial. Destruye solamente la capa superficial de la piel, la epidermis, produciendo un enrojecimiento de la zona lesionada. A esta lesión se le denomina ERITEMA.

2o Grado: También de grosor parcial. Destruye la epidermis y un espesor variable de la dermis. Se produce una inflamación del tejido o formación de ampollas llamadas FLICTENAS. La lesión es dolorosa y se dice que «llora» por la pérdida de líquidos del tejido y por la aparición de las ampollas.

3er grado: Llamada de grosor total. Afecta a todas las capas de la piel incluyendo la dermis profunda. Es una lesión de aspecto de cuero seco, blanca o chamuscada. No hay dolor debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas. Técnicamente se le denomina ESCARA.

clasificaciónquemaduras

Clasificación de las quemaduras según su profundidad

Según extensión

regla9wallace

En quemaduras poco extensas puede ser de utilidad considerar que la palma de la mano del accidentado corresponde a un 1% de la superficie corporal total. En el resto, se utiliza la denominada «Regla de los 9» de Wallace. Para ello se divide la superficie corporal del adulto en 11 áreas, siendo cada parte el 9% o un múltiplo de 9. De forma que:

●  Cabeza y cuello son un 9%.

●  Cada extremidad superior: 9% (7% el brazo y 2% la mano).

●  Cada extremidad inferior: 18% (9% el muslo, 7% la pantorrilla y 2% el pie).

●  Cara anterior del tórax y abdomen: 18%.

●  Espalda y nalgas: 18%.

●  Genitales: 1%.

  • La valoración de la gravedad de una quemadura se basará en la extensión de la superficie corporal quemada y el grado de profundidad de la misma. Sin embargo, no se debe olvidar en ningún momento que factores como la edad, el agente causal y ciertas localizaciones, como la cara, los pliegues y los genitales, influyen también de forma considerable en el pronóstico.

    La posibilidad de supervivencia en un quemado está directamente relacionada con la extensión y profundidad de la quemadura mientras que el pronóstico de las secuelas lo está con la localización. Se considera una quemadura de carácter LEVE cuando la superficie quemada es inferior al 10% y su profundidad no rebasa el 2o grado. Entre el 10 y el 30% se considera GRAVE, independientemente de si la profundidad es de 2o o 3er grado. Entre el 30 y 50% es MUY GRAVE, y prácticamente mortal cuando supera el 50%.

Se consideran graves independientemente de su extensión o profundidad, las quemaduras que afectan a manos, pies, cara, ojos y genitales así como todas las de 2o y 3er grado en niños, ancianos y accidentados con enfermedades previas significativas.

Norma general

Qué hacer ante una quemadura

La asistencia inmediata del quemado es muy similar a la de cualquier accidentado con la peculiaridad de que lo primero que se debe hacer, sin olvidar nuestra propia seguridad, es parar el proceso de la quemadura; es decir, ELIMINAR LA CAUSA.

  1. Evacuar al individuo del foco térmico, apagar las llamas, retirar el producto químico del contacto con la piel, … todo ello para disminuir la agresión térmica.
  2. Realizar una evaluación inicial y mantener los signos vitales. La existencia de quemaduras inhalatorias o de intoxicación por inhalación de gases como el Monóxido de carbono o productos de degradación durante un incendio debe detectarse lo antes posible.
  3. Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará siempre primero la lesión más grave.
  4. Refrescar la zona quemada: Aplicar AGUA en abundancia (20-30 minutos) sobre la superficie quemada evitando enfriar al paciente (riesgo de hipotermia). Quitar ropas, joyas y todo aquello que mantenga el calor.
  5. Envolver la lesión con gasas o paños limpios, humedecidos en agua. El vendaje ha de ser flojo.
  6. Evacuar a un centro hospitalario con Unidad de Quemados, en posición lateral, para evitar las consecuencias de un vómito (ahogo),
  7. Se han de vigilar de forma periódica los signos vitales sobre todo en casos de electrocución, de quemados con más de un 20% de superficie corporal quemada o con problemas cardíacos previos.

quemadurasliquidos

Qué NO se debe hacer ante una quemadura

  1. Aplicar pomadas, cremas, pasta dentífrica,… sobre la quemadura. Sólo agua.
  2. Enfriar demasiado al paciente, SÓLO la zona quemada. Si aparecen temblores o la zona quemada es superior al 20 % deberemos taparlo con una manta térmica.
  3. Dar agua, alcohol, analgésicos… por vía oral.
  4. Romper las ampollas, pues el líquido que contienen protege de la posible infección. Al romperlas abriríamos una puerta para la entrada de gérmenes.

        5. Despegar la ropa o cualquier otro elemento que esté pegado a la piel.

  1. Dejar sola a la víctima. En caso de tener que ir a pedir ayuda, la llevaremos con nosotros, siempre que sus lesiones lo permitan.
  2. Demorar el transporte. En el lugar del accidente no podemos estabilizar clínicamente a la víctima y la posibilidad de que entre en shock aumenta cuanto mayor es la extensión de la superficie quemada.

Quemadura por fuego

En este tipo de quemaduras es importante señalar que las llamas que queman a la víctima no se deben apagar con agua. Revolcaremos al quemado por el suelo o sofocaremos el fuego con una manta. Una vez apagadas las llamas, sí que aplicaremos agua, a fin de refrigerar las zonas quemadas.

quemadura por fuego

En este caso aplicaremos la NORMA GENERAL, haciendo especial atención en el Reconocimiento de Signos Vitales y en concreto a la ausencia de respiración. La mayoría de los quemados por fuego han sufrido el accidente en un espacio cerrado por lo que, a las quemaduras cutáneas, se les pueden asociar quemaduras respiratorias o intoxicación por la presencia de gases o productos de degradación. Lo más frecuente son las intoxicaciones por monóxido de carbono y cuadros inflamatorios agudos de la mucosa de las vías aéreas superiores por lesión directa del producto químico o del aire a alta temperatura.

Quemadura química

Se producen cuando la piel entra en contacto con sustancias químicas como ácidos o bases fuertes. La gravedad de la lesión dependerá no tan sólo de las características físico químicas del producto sino también de la duración del contacto y de la cantidad de producto. El manejo de estas lesiones se basará de entrada en retirar el producto químico de la piel del accidentado.

Pautas de actuación:

  1. Proceder al lavado generoso de la piel con AGUA en abundancia (ducha durante 2030 minutos). Hemos de tener especial cuidado con las salpicaduras que pueden alcanzarnos o con el contacto directo de nuestra piel con la sustancia química.
  2. Durante la ducha se ha de proceder a retirar todos los objetos que estén en contacto directo con la piel: gafas, ropa, zapatos, anillos, pulseras, relojes y otras joyas.
  3. Aplicar la NORMA GENERAL.

quemadura quimica

Líquidos cáusticos

Existen productos químicos que reaccionan al contacto con el agua produciendo más calor. Pese a ello, también en estos casos aplicaremos como tratamiento la DUCHA DE AGUA CONTINUA, pues la posible reacción inicial se neutralizaría por la abundancia de agua.

Sólo algunas sustancias requieren de tratamientos iniciales distintos. El socorrista deberá conocer a priori estas excepciones mediante la búsqueda y estudio de las fichas de seguridad química de los productos existentes en la empresa y susceptibles de producir accidentes.

En el caso de las quemaduras oculares los ojos deben irrigarse, manteniéndolos abiertos, durante 20 minutos como mínimo. La evacuación de estos accidentados se hará continuando dicha irrigación mediante peras de agua o frascos irrigadores.

Quemaduras eléctricas

La corriente eléctrica puede dar lugar a lesiones, sobre todo a su paso por el interior del cuerpo. Los resultados de un accidente eléctrico en nuestro organismo pueden desencadenar una parada cardio-respiratoria, contracciones tetánicas, convulsiones… A nivel local la electricidad puede producir quemaduras cutáneas en los puntos de entrada y salida. La prioridad, como en todos los accidentes será el P.A.S. (Proteger – Avisar – Socorrer)

La pauta de actuación será:

  1. Cortar la corriente, en condiciones seguras, no sin antes prever la caída del sujeto.
  2. Iniciar la evaluación primaria y en caso de parada cardio-respiratoria, iniciar el soporte vital básico.
  3. Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará siempre primero la lesión más grave.
  4. Poner sobre las quemaduras un apósito limpio y estéril
  5. Evacuar, bajo vigilancia médica y de forma urgente, al trabajador que haya sufrido una descarga eléctrica, incluso si no presenta trastornos.

Conclusión

Como resumen, diremos que las quemaduras son lesiones debidas a la acción del calor sobre la piel. La actuación correcta es la siguiente:

1. ELIMINAR LA CAUSA.

2. REFRIGERAR CON AGUA.

3. CUBRIR O TAPAR LA ZONA LESIONADA.

4. EVACUAR AL HERIDO A UN CENTRO MEDICO.

Extraído del manual de actuación, primeros auxilios en quemaduras publicado por el Ministerio de trabajo y asuntos sociales.

Primeros Auxilios 5: Urgencias Neurológicas.

Ataque epiléptico

La epilepsia es un trastorno que involucra convulsiones repetidas de algún tipo. Las convulsiones (“ataques”) son episodios de alteración de la función eléctrica cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento y se producen por una una excitación eléctrica anómala del cerebro.

La gravedad de los síntomas puede variar mucho, desde simples accesos de mirada fija hasta pérdida de la conciencia y convulsiones violentas. Para muchos pacientes, es estereotipado (la misma situación una y otra vez) mientras algunos pacientes tienen muchos tipos diferentes de convulsiones que producen síntomas diferentes cada vez.

epilepsias

El tipo de ataque que una persona experimenta depende de una variedad de factores, como la parte del cerebro que se encuentra afectada, la causa y la respuesta individual.

En algunas personas se presenta un aura, que consiste en una situación extraña (como hormigueo, olor o cambios emocionales) justo antes de cada convulsión. Las convulsiones se pueden presentar de manera repetida sin explicación.

El término “crisis epiléptica” se utiliza a menudo indistintamente con “convulsión”. Las convulsiones se presentan cuando el cuerpo de una persona se sacude de manera rápida e incontrolable. Durante las convulsiones, los músculos de la persona se contraen y se relajan en forma repetitiva. Hay muchos diferentes tipos de convulsiones. Algunos tienen síntomas leves y sin temblores en el cuerpo.

Puede ser difícil asegurar si alguien está teniendo una convulsión (crisis epiléptica). Algunas convulsiones sólo provocan que una persona tenga períodos de mirada fija que pueden pasar inadvertidos.

Los síntomas específicos de una convulsión dependen de qué parte del cuerpo esté comprometida. Ocurren súbitamente y pueden abarcar:

  • Desvanecimiento breve, seguido de un período de confusión (la persona no puede recordar un período de tiempo).
  • Cambios en el comportamiento, como tomar a alguien por la ropa.
  • Babeo o espuma en la boca.
  • Gruñir y resoplar.
  • Pérdida del control de esfínteres.
  • Cambio en el estado de ánimo, como ira, miedo, pánico, alegría o risa inexplicables.
  • Estremecimiento de todo el cuerpo.
  • Caída repentina.
  • Sabor amargo o metálico.
  • Rechinar los dientes.
  • Detención temporal de la respiración.
  • Espasmos musculares incontrolables con fasciculaciones y movimientos espasmódicos en las extremidades.

Los síntomas pueden detenerse después de unos cuantos segundos o minutos o continuar durante 15 minutos. Rara vez se prolongan por más tiempo.

La persona puede presentar síntomas de advertencia antes del ataque, tales como:

  • Miedo o ansiedad
  • Náuseas
  • Vértigo
  • Síntomas visuales (como luces brillantes y centelleantes, manchas o líneas onduladas frente a los ojos)

Causas

Las convulsiones de todos los tipos son causadas por actividad eléctrica desorganizada y repentina en el cerebro.

Las causas de convulsiones o crisis epilépticas pueden abarcar:

  • Niveles anormales de sodio o glucosa en la sangre.
  • Infección cerebral, como meningitis.focoepilepsia
  • Lesión cerebral que le ocurre al bebé durante el trabajo de parto o el nacimiento.
  • Problemas cerebrales que ocurren antes de nacer (defectos cerebrales congénitos).
  • Tumor cerebral (infrecuente).
  • Asfixia.
  • Drogadicción.
  • Electrochoque.
  • Epilepsia.
  • Fiebre (particularmente en niños pequeños).
  • Traumatismo craneal.
  • Cardiopatía.
  • Insolación (ver intolerancia al calor).
  • Fiebre alta.
  • Drogas ilícitas, como polvo de ángel (PCP), cocaína y anfetaminas.
  • Insuficiencia hepática o renal.
  • Hipoglucemia.
  • Fenilcetonuria (FCU) que puede causar convulsiones en los bebés.
  • Intoxicación.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Toxemia del embarazo.
  • Uremia relacionada con insuficiencia renal.
  • Presión arterial muy alta (hipertensión maligna).
  • Mordeduras y picaduras venenosas (ver mordedura de serpiente).
  • Abstinencia de alcohol después de beber mucho la mayoría de los días.
  • Suspensión de ciertos fármacos, entre ellos, algunos analgésicos y somníferos.
  • Suspensión benzodiazepinas (como el Valium).

Algunas veces, no se puede identificar ninguna causa, lo cual se denomina convulsiones idiopáticas. Generalmente se ven en niños y adultos jóvenes, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Puede haber un antecedente familiar de epilepsia o convulsiones.

Si las convulsiones continúan de manera repetitiva después de que se trata el problema subyacente, la afección se denomina epilepsia.

Primeros auxilios

  • Cuando se presenta una convulsión, el objetivo principal es proteger a la persona de una lesión. Se debe tratar de prevenir una caída dejando a la persona en el suelo en un área segura libre de muebles u otros objetos puntiagudos.
  • Coloque un pañuelo o toalla en la boca de manera que no obstruya la respiración normal (para que no se muerda los labios o la lengua).
  • Dejar descansar la cabeza de la persona.
  • Aflojar la ropa apretada, especialmente alrededor del cuello.
  • La persona debe ser volteada de lado en caso de presentarse vómito. Esto impide que dicho vómito sea inhalado hacia los pulmones.
  • Permanecer con la persona hasta que llegue la ayuda y mientras tanto vigilar sus signos vitales (pulso, frecuencia respiratorio).
  • En caso de detectar alteraciones en las constantes vitales, poner los tratamientos que sean precisos y de los que se disponga según el lugar de los hechos.
  • Para las convulsiones se pueden aplicar supositorios de diacepan.

No se debe restringir a la víctima. No se debe colocar objeto alguno entre los dientes de la víctima durante una crisis convulsiva, ni siquiera los dedos, puede arrancártelos.

No se debe mover a la víctima a menos que se encuentre en peligro o cerca de algún riesgo. No se debe tratar de hacer que la víctima deje de convulsionar, ya que él o ella no tiene control sobre la crisis convulsiva y no es consciente de lo que está sucediendo en el momento.

No se debe administrar nada a la víctima por vía oral hasta que las convulsiones hayan cesado y ésta se encuentre completamente despierta y alerta.

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Accidente Cerebro vascular

Se produce cuando un coágulo (trombo), un taponamiento completo (embolia), o una hemorragia impide el flujo sanguíneo al cerebro. Para más detalles visitar el artículo en este misma web dedicado a los ACVs.

Los síntomas y signos más orientadores de la enfermedad cerebro vascular son:

  • Pérdida de fuerza muscular parcial, parálisis completa de la musculatura.
  • Incontinencia
  • Desviación ocular hacia el lado de la lesión.
  • Otras alteraciones motoras (incoordinación, temblor).
  • Alteraciones del lenguaje.
  • Otras disyunciones corticales (amnesia, confusión, demencia)midriasis
  • Vértigo, mareos.
  • Crisis epiléptica
  • Compromiso de conciencia.
  • Cefalea.
  • Desviación de la comisura labial.
  • Pupilas midriáticas y arreactivas.
  • Disminución del tono muscular del lado contralateral a la lesión.
  • Hiperreflexia.
  • Aparición de reflejos patológicos (Babinsky +).

Ante la sospecha de la instauración de un cuadro de ACV se activa el llamado código ictus (todo el personal sanitario debería conocer y al que dedicaremos un capítulo en especial para el mismo). El código ictus extrahospitalario es un sistema que permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus agudo a los hospitales de referencia preparados para realizar trombolisis en el ictus. Simultáneamente, mientras se traslada al paciente, el neurólogo del hospital de referencia puede poner en marcha el proceso intrahospitalario de diagnóstico y preparación del cuidado médico (código ictus intrahospitalario).

Los objetivos del código ictus son reducir el tiempo entre el inicio del ictus y el acceso a un diagnóstico y tratamiento especializado, incrementar el número de pacientes con ictus tratados con trombolisis, e incrementar el número de pacientes que acceden rápidamente a los cuidados de una Unidad de Ictus.

En resumidas cuentas, cuando nos encontremos ante un cuadro de ACV, la remisión al hospital lo más rápido posible es la mejor opción en pacientes jóvenes. en geriatría, habrá que valorar otras variantes, para determinar si merece la pena proceder al desplazamiento de un enfermo, en este caso la familia será informada y se tratará de llegar a una decisión consensuada.

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Traumatismo Craneoencefálico (TCE)

Aunque dedicaremos todo un tema para hablar de ellos en profundidad, aquí nos centraremos en su definición sencilla, su clasificación y como actuar de manera urgente.

El TCE puede definirse como cualquier lesión física o deterioro funcional de contenido craneal secundario a un intercambio brusco de energía mecánica (golpe o desaceleración brusca). Esta definición incluye a todas aquellas causas externas que pudiesen causar conmoción, contusión, hemorragia o laceración del cerebro, cerebelo y tallo encefálico hasta el nivel vertebral de T1. La alteración de la función cerebral se define como uno de los siguientes signos clínicos:

  • Cualquier periodo de pérdida o disminución del nivel de conciencia.
  • Pérdida de la memoria de eventos inmediatamente anteriores o inmediatamente posteriores del traumatismo (amnesia)
  • Déficits neurológicos (astenia, pérdida del equilibrio, trastornos visuales, apraxia paresia/plejía, pérdida sensitiva, afasia, etc.)
  • Cualquier alteración del estado mental al momento del traumatismo (confusión, desorientación, pensamiento ralentizado, etc.)
  • Otras evidencia de patología cerebral que pueden incluir evidencia visual, neurorradiológica, o confirmación del daño cerebral por pruebas de laboratorio.

Para los pacientes que han sufrido un TCE, debemos mantener la actitud expectante al menos durante 48 horas, observando la aparición de estos signos, o vómitos, o cefaleas intensas. Tras un TCE se puede producir una hemorragia de evolución lenta, que inicialmente no provoque síntomas pero que con el transcurso de las horas provoque signos neurológicos (muy frecuente en ancianos anticoagulados).

Las fuerzas externas implicadas pueden ser del tipo:

  • La cabeza es golpeada por un objeto.TCE
  • La cabeza golpea un objeto.
  • El cerebro es sometido a un movimiento de aceleración o desaceleración sin un trauma directo sobre la cabeza.
  • Un cuerpo extraño penetra el cráneo.
  • Fuerzas generadas por una explosión.
  • Otras fuerzas sin definir.

Los podemos clasificar dependiendo de su intensidad en:

Leve

En el TCE leve o contusión, los pacientes experimentan una pérdida de la conciencia menor a treinta minutos y las quejas que se presentan incluyen dolor de cabeza, confusión y amnesia (no siempre). Existe una recuperación neurológica completa a pesar de que algunos de estos pacientes tienen dificultades de concentración o memoria pasajeras.

Moderado

En el TCE moderado el paciente se encuentra letárgico o estuporoso. Clínicamente, los pacientes con TCE moderado requieren hospitalización y pueden necesitar una intervención neuroquirúrgica además están asociados con una mayor probabilidad de hallazgos anormales en las técnicas de neuroimagen, o bien lesiones en el SNC o fracturas de cráneo. Estos pacientes también pueden desarrollar un síndrome posconmoción. El síndrome posconmoción se refiere a un estado de inestabilidad nerviosa después de un TCE leve o moderado. Las características principales son fatiga, mareo, cefalea y dificultad para la concentración.

Grave

En el TCE grave o severo el paciente tiene un estado comatoso, no puede abrir sus ojos, seguir órdenes y sufre de lesiones neurológicas significativas. Por lo general tiene una neuroimagen anormal, es decir, a la tomografía computarizada (TAC/TC) se observa fractura del cráneo o hemorragia intracraneal. Estos pacientes requieren ingreso a la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la toma de medidas urgentes para el control de la vía aérea, ventilación mecánica, evaluación o intervención neuroquirúrgica y monitorización de la presión intracraneal (PIC). La recuperación es prolongada y generalmente incompleta. Un porcentaje significativo de pacientes con TCE grave no sobrevive más de un año.

Primeros auxilios

La mayoría de los traumatismos craneales leves no requieren hospitalización, si observación durante al menos 48 horas, no obstante, se recomienda llamar al teléfono de emergencia si el paciente presenta alguna de estas manifestaciones o si no se sabe que tan severo es el daño:

  • Sangrado en cualquier parte de la cabeza
  • Sangrado o salida de algún líquido por la nariz o las orejas, si es blanquecino (Líquido cefaloraquídeo, gravedad) (otorragia, epistaxis)
  • Dolor de cabeza persistente.
  • Cambios en el estado de conciencia.Otorragia
  • Deja de respirar o tiene dificultad.
  • Coloración azul o negra bajo los ojos o detrás de las orejas (ojos de mapache)
  • Confusión, desorientación.
  • Pérdida del equilibrio, Romberg +
  • Debilidad o falta de movimiento de una extremidad (brazo o pierna)
  • Tamaño de las pupilas diferente (anisocoria)
  • Habla raro (dislalia, disartria)
  • Convulsiones
  • Vómito (emesis)
  • Pierde el conocimiento, incluso brevemente (amnesia)
  • Tiene mucho sueño somnolencia
  • Se comporta de manera rara
  • Presenta rigidez en el cuello (signos meníngeos: signo de Brudzinski, signo de Kernig)

En el caso de que se trate de un menor, también debería considerarse:

  • Llanto persistente
  • No quiere comer (anorexia (no confundir con la enfermedad del mismo nombre))
  • Abultamiento de la fontanela anterior (también conocida como mollera) en bebes.
  • Vómito repetido

Cuando alguien presente un traumatismo craneoencefálico moderado o severo, solicite ayuda inmediatamente. Hay que revisar que el sujeto siga respirando, en caso de que no respire, revise que ningún objeto obstruya la vía aérea y en caso de ser necesario inicie respiración boca a boca. Después de esto, revise que el corazón siga latiendo (puede escucharlo al acercar el oído al tórax de la persona), en caso de que no lo escuche, revise la existencia de pulso. Si este no se encuentra, inicie reanimación cardiopulmonar. Detenga cualquier sangrado aplicando una compresa (puede ser un trozo de tela limpio), en caso de necesitar otra compresa no retire la primera y coloque la nueva compresa sobre la primera. Si sospecha que puede existir fractura de cráneo, no aplique presión directamente.

golpecabeza

El apartado de TCE está apoyado en el artículo de http://es.wikipedia.org/wiki/Traumatismo_craneoencefálico

El apartado sobre epilepsias está apoyado en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000694.htm

Masaje Cardíaco Externo o Reanimación Cardiopulmonar (RCP)

RCP básica

se define como las maniobras que se pueden realizar sin material por cualquier persona que las conozca, con el objetivo de garantizar una oxigenación mínima de emergencias.

Es la técnica mediante la cual se realizan compresiones torácicas externas con el propósito de expulsar la sangre del corazón, y movilizarla hacia los tejidos. Estas compresiones torácicas, realizadas a una velocidad superior a 80 por minuto, garantizan una percusión mínima a dichos tejidos.

Actuación

Está indicada su realización cuando:

  • La parada cardiorespiratoria no sea consecuencia de una enfermedad terminal.
  • No existen signos indiscutibles de muerte biológica (rigidez, livideces…)
  • La parada no lleve más de diez minutos de evolución sin aplicar RCP básica.
  • En ausencia de seguridad absoluta se concederá a la víctima el beneficio de la duda y se iniciarán maniobras de RCP.
  • En determinadas circunstancias (hipotermia, ahogamiento o intoxicación farmacológica) procederemos a realizar RCP aunque la parada cardiorespiratoria lleve más de 10 minutos de evolución.

Para realizar el masaje cardíaco externo:

  • Se coloca al paciente en decúbito supino, sobre una superficie dura y con la cabeza, el tronco y las extremidades alineadas.
  • El reanimador se coloca con los brazos extendidos, perpendicularmente sobre el centro de la caja torácica del paciente, colocando las manos en el punto elegido para el masaje.
  • Para localizar el punto de masaje, el reanimador seguirá con sus dedos el reborde costal del paciente hasta su unión con el esternón. Con el dedo medio en ese punto, se coloca el dedo índice a su lado. A continuación de los de dedos se apoya el talón de la otra mano sobre el esternón (a nivel del tercio inferior del mismo).
  • Sin variar la posición de la mano, colocar el talón de la otra encima y entrelazar los dedos de ambas manos, cuidando que siempre queden ubicados en el tercio inferior del esternón, en la línea media. Los dedos deben quedar como flotando, sin apretar sobre la parrilla costal.
  • Una vez elegida la posición de masaje, el reanimado debe colocar sus brazos extendidos perpendicularmente sobre el esternón del paciente.
  • Con los brazos así colocados, presionar el esternón hasta hacerlo descender aproximadamente 4-5 cm. A continuación se deja de presionar permitiendo que el tórax se eleve sin perder contacto con el área de masaje, repitiéndose a una velocidad de entre 80 y 100 compresiones por minutos.
  • En situaciones de parada cardiorespiratoria se realizarán 30 compresiones y 2 ventilaciones de 1 segundo cada una tanto con un reanimador como con dos.

Si el accidentado no respira y no tiene pulso

  • La primera medida es avisar a las emergencias sanitarias.
  • Colocaremos al paciente en posición de decúbito supino, sobre una superficie dura, con la cabeza no más alta que el resto del cuerpo, abriremos la vía aérea, ventilaremos 2 veces y se realizarán 30 compresiones torácicas, continuando con una relación 2:30 hasta la llegada de las asistencias..
  • Comprobar cada 2 minutos la presencia de ventilación o circulación espontánea. Se tratará de llevar un ritmo de compresiones de entre 80 y 100 respiraciones por minuto.

Apertura de la vía aérea

Consiste en permeabilizar la vía aérea para favorecer la ventilación espontánea asistida en toda situación de emergencia que así lo requiera y corresponde a la primera letra que se conoce como el ABC de la reanimación cardiopulmonar.

Actuación

Está indicada en todo paciente inconsciente en el cual la lengua por debilidad de sus músculos, cae hacia la parte posterior de la faringe obstruyendo la vía aérea. Existen dos maniobras básicas para la apertura de la misma en éstos casos, que son la maniobra frente-mentón y la de la elevación o tracción mandibular. Previo a éstas maniobras hay que tener en cuenta que también pueden existir objetos que obstruyan la vía aérea y que deben ser retirados.

Maniobra frente mentón.

Se coloca a la persona en decúbito supino. Se retira cualquier prensa que pueda oprimir el cuello. Se coloca la mano del reanimado en la frente del paciente ejerciendo presión para extender la cabeza hacia atrás, manteniendo libres los dedos pulgar e índice para pinzar la nariz si fuese necesario la ventilación con aire espirado.

Simultáneamente se empuja con la yema de los dedos índice y medio de la otra mano (del reanimado), la parte ósea del mentón, elevándolo y contribuyendo a la extensión del cuello.

frente menton

Maniobra de elevación mandibular

Si existe sospecha de trauma craneoencefálico (TCE) o lesión de columna cervical, es la técnica de elección. En estos casos se recomienda no movilizar al paciente, colocar una mano del reanimado en la frente del paciente para fijar la cabeza sin realizar hipertensión, mientras que con la otra mano se fracciona de la mandíbula hacia arriba o bien se forma un gancho sobre la mandíbula entre los dedos índice y pulgar y se tira de ella hacia arriba.

elevacionmandibula

Precauciones

  • Comprobar que no existen cuerpos extraños en la cavidad bucal, y si los encontramos retirarlos mediante extracción manual.
  • En pacientes traumatizados, no deberemos realizar la maniobra frente-mentón. En su lugar procederemos a la tracción mandibular con el fin de mantener el cuello en posición neutra.
  • La apertura de la vía aérea con la realización adecuada de cualquiera de éstas dos maniobras permite, en ocasiones, el reinicio de la ventilación de forma espontánea.

RECUERDE:

  1. Pida ayuda
  2. Inicie las maniobras de reanimación: Recuerde el ABC de la reanimaciónabc-resucitacion

A) Abrir las vías aéreas

B) del inglés (Breathing), comenzar la respiración artificial.

C)circulación, masaje cardíaco para repartir la sangre a todos los tejidos.

Primeros Auxilios 4: Urgencias Cardiovasculares: IAM, Shock y Síncope.

El infarto agudo de Miocardio (IAM)

El infarto se presenta como un dolor torácico intenso y prolongado que se percibe como una presión intensa, y que puede extenderse (irradiarse) a brazo y hombros sobre todo izquierdos, espalda, el incluso mandíbula y dientes. Se presenta cuanto una de las arterias que irrigan al corazón (arterias coronarias)se bloquean y dejan de llevar sangre a su objetivo. El bloqueo puede deberse a espasmos de las paredes de la arteria o por la formación de placas de ateroma (ateroesclerosis), formándose pequeños coágulos agudos. La ateroesclerosis es una enfermedad de la pared de los vasos arteriales, causada por el depósito de colesterol, clacio y tejido fibroso. Produce una mayor resistencia al flujo normal de sangre a través del vaso afectado, con la consiguiente isquemia de los distintos órganos (corazón, cerebro…)

aterosclerosis

Dicho bloqueo ocasiona daño al tejido y la pérdida permanente de la habilidad de contraerse de esa porción lesionada. El músculo tiene la particularidad de que sus células musculares no se regeneran, una vez sufren un daño por falta de oxígeno, las fibras musculares son sustituidas por tejido fibroso que no tiene la capacidad contráctil de las fibras originales y por tanto el corazón pierde contractilidad y efectividad a la hora de bombear sangre.

Características del IAM:

  • El dolor se describe como un puño enorme que retuerce el corazón o como una lanza ardiente que te atraviesa. Es similar al de la angina de pecho, pero más prolongado y no responde al uso de vasodilatadores sublingüales (cafinitrina, nitroglicerinas).
  • El dolor a veces se percibe de forma distinta, o no sigue ningún patrón fijo, sobre todo en ancianos y diabéticos, en los que puede percibirse como un dolor prolongado en la parte superior del abdomen que puede confundirse con alteraciones digestivas. Incluso en algunos casos se pueden dar IAMs sin clínica de dolor, infartos subclínicos.
  • Dificultad para respirar.
  • Mareo. Es el único síntoma en un 10%.
  • Alteraciones ECG.
  • Elevación de CPK o CH, creatinfosfoquinasa, enzima marcadora de destrucción muscular, sólo se ve en pruebas de laboratorio.

infarto_miocardio

PRIMEROS AUXILIOS EN EL IAM

  • Hacer que la víctima se siente y descanse, no demandar más sangre a ese corazón de la necesaria. Tratar de mantener la calma.
  • Aflojar cualquier prensa de vestir ajustada. Si la víctima tiene una condición cardíaca conocida, preguntarle que medicación toma para ello.
  • Ayudar a la víctima a tomar su medicamento (generalmente suele ser nitroglicerina sublingüal).
  • Si el dolor no desaparece con el reposo y 3 minutos después de haber tomado la nitroglicerina, buscar asistencia médica de emergencia.

Si la víctima es un adulto inconsciente que no reacciona, porque ha entrado en PCR (parada cardiorespiratoria), pedir asistencia sanitaria y a continuación iniciar la RCP.

No se debe

  • Dejar a la víctima sola, excepto si para pedir ayuda es estrictamente necesario.
  • Permitir que la víctima reste importancia al problema y niegue los síntomas.
  • Esperar demasiado tiempo a ver si remite (nunca más de 3-5 minutos).
  • Dar a la víctima alimentos o medicamentos, líquidos o sólidos por boca si no es con una autorización médica expresa.

Resumen infarto

Estados de Shock

el shock se presenta generalmente con un ataque cardíaco, heridas graves con pérdidas de volumen sanguíneo (shock hipovolémico), o estados emocionales de depresión intensa. Puede acontecer también después de una infección severa no resuelta (shock séptico), por un dolor muy intenso, postración por calor, envenenamiento por comidas o productos químicos, quemaduras intensas, descargas eléctricas.

Signos de shock:

  • Manos frías y húmedas con gotas de transpiración en la frente y palma de las manos.
  • Palidez cutáneo-mucosa.
  • Quejas de la víctima al sentir escalofríos, o aun temblores debido al frío.
  • Frecuentes náuseas y vómitos.
  • Respiración rápida y superficial.

Esta clínica es compartida por muchas patologías y es la manera de responder nuestro cuerpo a situaciones de emergencia vital, podemos encontrarlo en hipoglucemias severas, en estados de shocks,

El estado de shock o choque se debe a la disminución del consumo de oxígeno en la célula. La disfunción inicial y fallo celular posterior está condicionado por la incapacidad de la célula para poder mantener sus funciones adecuadamente (esto debido a la falta de oxígeno y nutrientes y la incapacidad concomitante para movilizar desechos metabólicos). La célula entra en una situación grave en lo que respecta a la producción de energía. El déficit se hace crítico y ésta comienza a tener problemas para mantener su funcionamiento e integridad. De aquí que si las condiciones que ocasionan el choque no son revertidas, la célula simplemente muere.

Considerando que un órgano está formado por células y que diferentes órganos forman un sistema, podemos extrapolar y pensar en la evolución de los daños desde la célula hasta la disfunción y fallo orgánico.

Del fallo orgánico se comienza a considerar el fallo de los sistemas. Ante una situación crítica como la que representa el choque, la mortalidad se relaciona con:

  1. La causa del choque.
  2. La duración del estado vegetativo que ocasiona el choque.
  3. Grado de disfunción orgánica (mayor gravedad y mayor mortalidad en relación a número de órganos en disfunción).
  4. Número de órganos en fallo (mayor mortalidad en relación a mayor número de órganos en fallo).

Tipos de shock:

  1. Hipovolémico: es el tipo más común de choque y es causado por la disminución del volumen sanguíneo. La causa principal de esta disminución es la pérdida de sangre por causas internas (como las hemorragias) o externas (como las pérdidas a través de fístulas o quemaduras graves).
  2. Hipovolémico relativo (o choque distributivo): ocurre debido a alteraciones de la relación contenedor/contenido. Se subdivide en:
    1. Séptico: causado por una fuerte infección.
    2. Anafiláctico: Por reacciones alérgicas severas.
    3. Neurogénico: Se da en el momento inicial de la producción de una lesión medular.
  3. Cardiogénico: Ocasinado por un corazón ineficiente que no es capaz de bombear la sangre necesaria, en infartos, fibrilaciones auriculares, ICC…
  4. Obstructivo: el flujo de sangre se obstruye impidiendo, e incluso deteniendo por completo la circulación. Varias condiciones dan lugar a esta forma de choque (taponamiento cardíaco, pericarditis, TVP, estenosis).
  5. Choque endocrino debido a alteraciones en este sistema, su inclusión como un tipo de choque es reciente. Se distinguen tres causas básicas: hipotiroidismo, Tirotoxicosis, escasez suprarrenal aguda.

Salve la vida al paciente, previniendo el shock. Los primeros auxilios para el tratamiento del choque incluyen:

  • Verificar inmediatamente si el paciente está consciente.
  • Si se está solo con el paciente se debe ir por ayuda; en caso contrario se debe enviar a alguien por ayuda mientras otra persona se queda con el paciente.
  • Asegurar la apertura de la vía respiratoria y determinar si hay respiración. Colocar al paciente en posición de recuperación o defensa para no aspirar posibles secreciones, saliva, sangre, resto de alimentos.
  • Aplicar presión directa a cualquier sangramiento obvio.
  • Cubrir al paciente con una manta o chaqueta no muy gruesa, pues suele haber hipotermia.
  • No ofrecer bebidas, si el paciente las pide solo humedecer los labios.
  • Prepárese para realizar RCP.
  • Una vez que las necesidades inmediatas del paciente han sido atendidas es necesario recabar información: ¿Qué ocurrió? ¿Tiene problemas médicos? ¿Toma algún medicamento? ¿Es alérgico a algún medicamento?. Escriba esta información si es posible, ya que el paciente puede perder la consciencia, perdiéndose esta valiosa información.
  • Provea la información obtenida al personal de la ambulancia cuando llegue.

Síncope o Desmayo

Las pérdidas de conciencia o síncopes son un síntoma, y no una enfermedad. Cuando uno se marea sin llegar a desmayarse, los médicos hablan de presíncope. En cualquier caso, síncope o presíncope, ocurre que el cerebro no está recibiendo suficiente oxígeno para funcionar bien, por lo que el cerebro que necesita un flujo constante de sangre, cierra vasos sanguíneos de otros órganos para asegurarse él, una cantidad de sangre fija, es su manera de “desconectar el cuerpo”, para funcionar con lo básico. Las causas del síncope son generalmente el resultado de un mal funcionamiento del sistema cardiovascular o del sistema nervioso. Los desmayos también pueden estar relacionados con el miedo, el dolor intenso y el sufrimiento emocional.

Una bajada súbita de la presión sanguínea puede causar un desmayo, lo cual puede ocurrir si se presenta sangrado o deshidratación severa. Asímismo, un desmayo puede ocurrir si la persona se incorpora de forma repentina y brusca desde la posición de acostado, los baroreceptores de nuestros cuerpo necesitan unos segundos para adaptar los cambios de presión de la posición de acostado a sentado o de pie, esto puede provocar un déficit súbito de sangre a nivel cerebral, el cual ante una situación potencial de peligro, decide “apagar” el resto del cuerpo.

Ciertos medicamentos pueden llevar a que se presente desmayo debido a un descenso en la presión sanguínea u otra razón. Los medicamentos comunes que inducen al desmayo incluyen ansiolíticos, antihipertensivos, somníferos, analgésicos potentes, antihistamínicos…

Otras razones por las cuales una persona se puede desmayar incluyen la hipeventilación, el consumo de alcohol o de drogas o una hipoglucemia severa.

Cuando una persona se desmaya, no solamente experimenta pérdida de conocimiento sino también pérdida del tono muscular y palidez en su rostro. Igualmente, la persona puede sentir debilidad o náuseas justo antes del desmayo y tener la sensación de que los ruidos alrededor se desvanecen.

El tratamiento inmediato consiste:

  • No mueva innecesariamente a la víctima.
  • No administre nada por boca.
  • Inspeccionar las vías respiratorias, si están libres, tipo de respiración y existencia de pulso. De no existir respiración espontánea ni pulso, pedir ayuda e iniciar RCP.
  • Aflojar las ropas apretadas alrededor del cuello.
  • Mantener a la persona afectada acostada durante al menos 10 o 15 minutos, en un espacio fresco y calmada a ser posible.
  • Si aparecen vómitos, ladear a la persona para evitar aspiraciones.
  • Elevar los pies por encima del nivel del corazón, suele suponer la recuperación espontánea en muchos de los casos.

sincope

Primeros Auxilios 3: Urgencias Respiratorias.

Artículo extraído de residenciasalcalamahora.com

La persona que ha dejado de respirar morirá si la respiración no se reestablece de forma inmediata, se considera que a partir de los 3 minutos siguientes a la paradaPAS respiratoria, los daños cerebrales por falta de oxígeno, son muy graves o irreversibles. Aún los pacientes que han dejado de respirar, pero luego han recuperado la respiración, tanto de forma espontánea como provocada, deben ser hospitalizados siempre. Por tanto en cuanto vea que una persona ha dejado de respirar, antes de iniciar cualquier acción, pida una ambulancia o haga que pidan una. Como en cualquier situación de emergencia lo primero es el sistema de emergencia P.A.S,

P= Proteger, a la víctima y al socorrista

A= Avisar a los servicios de emergencias

S= Socorrer.

Causas de parada respiratoria:

Gases venenosos en el aire o falta de oxígeno.

  • Traslade a la víctima a un lugar seguro, con aire fresco.
  • Comience la respiración boca a boca.
  • Controle si es posible, la salida de gases venenosos.
  • Mantenga a otras personas fuera del área.
  • Mantenga siempre la calma
  • No se haga el valiente, no intente entrar en un sitio cerrado para salvar a alguna persona que esté inconsciente, sin ates tener un equipo que pueda administrar aire sin contaminar. Se pondrá en peligro usted y no podrá ayudar a nadie, sólo agravará la situación.

Persona ahogadas.

En todos los tipos de ahogamiento descritos hay un resultante común que debemos combatir: la hipoxia (definida como disminución o abolición del aporte de oxigeno a los órganos y demás tejidos del cuerpo). Para combatir este hecho, disponemos de suficientes armas entre las que se encuentran las maniobras de Resucitación Cardiopulmonar Básica (cuando no se precisa equipo de ayuda) y avanzada (con equipo y personal especializado).

Toda acción adoptada en una situación de emergencia (como las maniobras de Resucitación Cardiopulmonar) tiene por si sola una eficacia limitada; Solo el conjunto de estas acciones, realizadas de manera ordenada y en el momento adecuado, han demostrado aumentar el numero de vidas salvadas. Este conjunto de acciones se conoce como “Cadena de Supervivencia”. De forma similar a los eslabones de una cadena, cada una de estas acciones por si solo un lugar importante, perdiendo validez en el caso de realizarse de forma aislada.

Cadena supervivencia
  • Esta contraindicado, y totalmente descartado, la desobstrucción rutinaria de la vía aérea (maniobra de Heimlich) para intentar evacuar el liquido aspirado, ya que podriamos facilitar una broncoaspiración pulmonar (entrada de el contenido gástrico, al aparato respiratorio). Solo se hará en el el caso de sospecha de obstrucción de esta vía aérea, en pacientes conscientes (movimientos de tos forzados, imposibilidad de ventilación, etc…).Todo paciente ahogado ha podido sufrir un traumatismo y por la tanto, tener lesión de la columna cervical, por lo que debemos mantener precaución en las movilizaciones así como en la apertura de la vía aérea (abrir vía aérea mediante la elevación mandibular).
  • Todo paciente ahogado va a tener un mayor o menor grado de Hipotermia, por lo que es necesario comenzar el tratamiento desde el mismo momento y lugar del incidente (retirar ropas, aplicar mantas, etc…). Además no podemos olvidar el Axioma “Ningún paciente hipotérmico debe considerarse muerto hasta que no esté caliente y muerto”.
  • Un mecanismo frecuente de muerte en las personas que sufre ahogamiento, es la Fibrilación Ventricular (ya sea por hipoxia, hipotermia, etc…), por lo que es necesario aprender y conocer el funcionamiento básico de los DEA, en caso de disponer de ellos. (Desfibriladores Externos Automáticos).

Este apartado de ahogamientos está extraído de http://www.um.es/cuas/buceo/pdfTextos/CPTABT11.pdf

Sofocación por bolsa de plástico.

  • Rompa o quite inmediatamente la bolsa de plástico que cubre la cara de la víctima.
  • Comience la respiración boca a boca de forma inmediata.

Electrocuciones (Shock Eléctrico).

La electricidad en el organismo, puede provocar un efecto tetanizante, contracciones bruscas y mantenidas de toda la musculatura. Se produce por el mecanismo de sobrestimulación celular de órganos vitales, sobre todo a nivel cardiaco, respiratorio y cerebral.

Si la descarga afecta a la musculatura cardiaca puede provocar una fibrilación ventricular y esta puede llevar al paro cardíaco. Si afectara a la musculatura respiratoria podría provocar una parada respiratoria y esta a su vez llevaría a un paro cardiaco

  • No toque  a la víctima mientras esté en contacto con la corriente.
  • Desconecte a la víctima de la corriente con algo de madera suficientemente largo o con cualquier objeto que no sea conducto de electricidad
  • Si no fuera posible desconectar a la persona, el socorrista deberá protegerse con materiales aislante, no conductores.
  • Si el paciente estuviera envuelto en llamas, por acción de la corriente, NUNCA usar agua para apagarlo
  • Comience la respiración boca a boca apenas la víctima ha sido desconectada del foco productor de corriente eléctrica.

Contusión, resultante de explosiones o golpes a la cabeza o abdomen.

  • Comience inmediatamente la respiración boca a boca.
  • Mucho cuidado con los golpes bruscos, un paciente inconsciente en el que no hayamos observado la caída, siempre debe ser tratado como un lesionado medular, y por tanto no se le debe mover, hasta tener bien inmovilizado el cuello.

Envenenamiento con sedativos o químicos.

  • Limpie los labios por si hubiera restos de sustancias.
  • Comience la respiración boca a boca de forma inmediata.

Ahogamiento por cuerpo extraño.

  • Realizar maniobra de Heimlich
  • Si el paciente pierde la consciencia y empieza tomar coloración violácea (cianosis), practicaríamos varias insuflaciones para tratar de alojar el objeto en la vía respiratoria izquierda, puesto que la ramificación de los bronquios, es más corta en el lado izquierdo, de esta forma conseguiríamos alojarlo en un sólo bronquio, dejando libre el otro, ventilación parcial, aunque esto solucione el problema, remitir siempre a urgencias.

Heimlich

Técnica de respiración boca a boca

Es el mecanismo de ventilación que se basa en insuflar aire espirado del reanimador a través de la boca del paciente. Emplearemos la ventilación boca-boca nariz en caso de que el paciente sea un niño menor de un año, y la ventilación boca-estoma en los pacientes con traqueostomía.

Actuación:

Está indicado en todo paciente con pérdida de la ventilación espontánea si carecemos del instrumental y los conocimientos adecuados, para llevar a cabo actuaciones más complejas.

  • Coloque a la víctima con la cara hacia arrriba
  • Levante el cuello de la víctima con una mano (hiperextensión de cuello), incline la cabeza hacia atrás y sosténgala con la otra mano mediante la maniobra frente-mentón o la de elevación mandibular si es el caso. Busque obstrucciones en la boca y retírelas.
  • Levante hacia arriba la mandíbula de la mano que sostenía el cuello. De esta forma se evita que la lengua obstruya el paso de aire a los pulmones, quedan abiertas las vías respiratorias.
  • Aspire profundo, y ponga su boca sobre la boca o la nariz de la víctima. Presiones su boca firmemente contra la boca de la víctima para sellarla bien y que no se escape el aire, pinze la nariz del paciente para que no salga el aire por aquí.
  • Sople el aire aspirado, dentro de la boca o nariz de la víctima (si hay daños en la boca o intoxicaciones químicas, es recomendable usar esta vía)hasta que vea que el tórax se eleva. El aire que usted sopla dentro de los pulmones de la víctima tiene suficiente oxígeno para salvar la vida.
  • Sin modificar la posición del paciente, retirar la boca y permitir que el tórax descienda pasiva y completamente. A continuación se inicia la siguiente insuflación.
  • Asegurarnos de que el paciente no lleva ropas muy apretadas que dificulte los movimientos torácicos.
  • Mientras insuflamos el aire debemos mirar hacia el tórax para ver como se hincha, de lo contrario la maniobra no está bien realizada.
  • Si durante la maniobra, sobre todo en ahogados, aparece agua o restos de comida, ladear la cabeza para drenarlos, ayudar con el dedo.
  • Deben darse aproximadamente de 10 a 15 insuflaciones por minuto. Siempre se debe haber telefoneado a las asistencias sanitarias antes de empezar, si no hágalo tras haber completado 1 ciclo de 15 respiraciones. Continuar ventilando hasta la llegada de las asistencias. Se debe verificar cada 10 -15 insuflaciones si la persona tiene pulso, si no existiera se debe empezar a realizar la RCP básica.

bocaboca

A continuación les dejo un vídeo, sobre RCP básica, que explica de manera muy sencilla, como realizar las maniobras de respiración boca a boca y masaje cardíaco. Aunque está enfocado a la realización de maniobras por parada cardiorespiratoria, siguiendo el protocolo de 30 masajes cardíacos y 2 insuflaciones. En caso de encontrarnos con una persona sin parada cardíaca, la maniobra de boca a boca, se realiza siguiendo esta técnica, pero teniendo en cuenta lo explicado con anterioridad.

Primeros Auxilios. Capítulo 2: Urgencias por alteraciones por agentes físicos

1. Primeros auxilios en insolación o golpe de calor.

Es la respuesta del organismo a una agresión producida por el calor. Sus causas pueden ser la acción directa y prolongada del sol en el organismo (cabeza), normalmente debido a una larga exposición. Lo favorecen temperaturas superiores a 30º C y un alto grado de humedad.

La situación mental del paciente varía desde la confusión hasta el coma, la temperatura es superior a 39ºC y la piel está caliente, pálida y cenicienta. Debido a la pérdida de líquido el paciente está hipotenso y taquicárdico.

 Los síntomas son:

–       Cara congestionada.

–       Dolor de cabeza.

–       Sensación de fatiga y sed intensa.

–       Náuseas y vómitos.

–       Calambres musculares, convulsiones y debilidad.

–       Sudoración abundante en la insolación que ceda en el golpe de calor, en este caso, la piel está seca, caliente y enrojecida.

–       Alteraciones de la consciencia (somnolencia), respiración (aumentan las respiraciones por minuto y presenta taquipnea) y circulación (aumenta la frecuencia cardíaca y disminuye la tensión arterial).

Primeros auxilios:

–       Colocar al paciente en un lugar fresco y ventilado, a la sombra.

–       Posición decúbito supino semisentado o decúbito lateral si está inconsciente

–       Aplicar compresas de agua fría en la cabeza.

–       Si está consciente administrarle bebidas frías a pequeños sorbos.

–       Control de la temperatura cada 5-10 min, dejando las medidas físicas una vez que la temperatura baje de 38º.

Una de las principales consecuencias ante un golpe de calor es la deshidratación. La deshidratación es una afección que se presenta cuando el cuerpo no tiene tanta agua y líquidos como debiera y puede ser causada por la pérdida excesiva de líquidos, el consumo insuficiente de agua o líquidos o una combinación de ambos.

Síntomas:

–       Ojos hundidos

–       Boca pegajosa o reseca.

–       Disminución o ausencia de producción de orina; la orina concentrada aparece de color amarillo oscuro.

–       Estado letárgico o comatoso (con la deshidratación severa)

–       Ausencia de producción de lágrimas.

El examen físico puede mostrar signos como:

–       Presión sanguínea baja

–       Presión sanguínea que baja cuando la persona se incorpora desde una posición en donde está acostado.

–       Taquicardia.

–       Turgencia deficiente de la piel; a la piel le puede faltar su elasticidad normal y regresar a su posición lentamente al ser pinzada en un pliegue (signo del pliegue +), la piel normalmente regresa a su posición de forma rápida.

–       Demora en el llenado capilar.

–       Shock.

Tratamiento:

Tomar líquidos generalmente es suficiente en casos de una deshidratación leve. Es mejor administrar pequeñas cantidades con frecuencia que grandes cantidades. En casos más severos será necesario rehidratar mediante el uso de sueroterapia intravenosa.

2. Primeros Auxilios en Hipotermia.

Es la disminución de la temperatura corporal, por debajo de los 35ºC, normalmente como consecuencia de la exposición prolongada al frío. Los ancianos y en menor medida los niños, son los más expuestos.

Los mecanismos de compensación van dirigidos a aumentar la producción de calor, así aumentan las contracciones musculares (escalofríos) y se provoca la vasoconstricción periférica. Cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los 30-32ºC, los mecanismos de adaptación pierden su eficacia y dejan de funcionar.

La piel del paciente está pálida, fría, cianótica y seca. El paciente presenta escalofríos, respiración superficial y lenta, disminución progresiva del estado de conciencia, el pulso es débil y arrítmico y la tensión baja.

Es fundamental detener las pérdidas de calor:

–       Abrigar al paciente

–       Efectuar un recalentamiento lentamente con mantas eléctricas, fuentes exógenas de calor, y si el paciente está consciente administradas bebidas calientes a pequeños sorbos.

–       Desprenderlo de las ropas húmedas o mojadas.

–       Conseguir ayuda médica.

–       Realizar reanimación cardiopulmonar aunque no se sepa el tiempo que lleva parado, ya que la hipotermia, hace que la falta de oxígeno no dañe los tejidos.

3. Primeros auxilios en ahogamientos por cuerpo extraño.

Cuando un objeto compromete la permeabilidad de la vía aérea, compromete la vida. En la reanimación cardiopulmonar veremos la forma de abrir las vías aéreas en el caso de una víctima supuestamente inconsciente, donde será la propia lengua del accidentado la que impedirá el paso del aire. En este caso, va a ser un objeto el que va a entorpecer el paso del aire hacia los pulmones, pudiendo la víctima estar consciente o no.

Barrido digital de la cavidad bucal.

Se emplea en adultos inconscientes y tiene por finalidad la movilización y extracción del cuerpo extraño. Comienza con la apertura de la boca del paciente, agarrando con el pulgar y los dedos del reanimador la lengua y la mandíbula de aquel, traccionando de ellas hacia arriba.

Después se introduce el dedo índice de la otra mano del reanimador en la boca del paciente y se avanza, lateral y profundamente, hasta alcanzar la base de la lengua.

Con el dedo índice en forma de gancho se desenclava el objeto y se lleva hasta la boca para sacarlo con extremo cuidado.

Antes de continuar, recordemos por un momento la anatomía de las vías respiratorias. Estas se dividen en dos partes: vías respiratorias altas y bajas. La boca, nariz, faringe y laringe constituyen las vías respiratorias altas. La tráquea, bronquios y bronquiolos las vías bajas. Habitualmente las obstrucciones se localizan en las vías altas con lo que la obstrucción es total. Una vez que el objeto pasa de la tráquea, la obstrucción es parcial pues el objeto suele alojarse en el bronquio derecho, permitiendo la ventilación del izquierdo.

La obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño suele ir acompañada por el estado de conciencia de la víctima y la ingestión accidental de un cuerpo, bien comida u otros objetos, causa de la asfixia. Si estamos presentes observaremos como la víctima lleva sus manos al cuello, signo universal de atragantamiento y asfixia. Si no estuviéramos presentes en el preciso momento del atragantamiento la observación del lugar puede darnos una pista de vital importancia.

En un adulto, realizaremos la maniobra de Heimlich, para estas edades. Esta maniobra pretende desalojar cualquier obstáculo de las vías aéreas mediante un brusco aumento de presión intratorácica. La maniobra de Heimlich tiene diversas modalidades según este la víctima de pie o acostada:

Si la víctima está de pie: el cuidador se colocará detrás de ella, colocando los brazos por debajo de los de la víctima. Seguidamente cerrará la mano alrededor del dedo pulgar en forma de puño, lo colocará horizontalmente con el dorso de la mano hacia arriba y el pulgar justo por debajo del esternón. La otra mano la colocará sobre el otro extremo del puño. En esta posición tirará bruscamente hacia él comprimiendo el abdomen en sentido ascendente varias veces seguidas. Con la otra mano se agarrará el puño y presionará sobre el epigastrio con movimientos enérgicos dirigidos de abajo hacia arriba.

En obesos la maniobra se efectúa situando el puño en el tercio medio del esternón y presionando hacia atrás.

Esta maniobra se repetirá hasta la expulsión del cuerpo extraño o hasta la inconsciencia del paciente.

Si la víctima está sentada: el cuidador se colocará detrás de ella con las rodillas flexionadas para estar a la altura más correcta, y procederá como en el caso anterior.

Si la víctima está en el suelo: el cuidador lo estirará boca arriba, colocándose a horcajadas sobre sus muslos, con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera. De esta forma comprimirá hacia abajo y hacia la cabeza bruscamente varias veces. El auxiliador ha de colocar la cabeza de la víctima ladeada para facilitar la salida de objetos.

En todos los casos las maniobras pueden repetirse varias veces seguidas y acompañándose de la búsqueda y retirada de objetos de la boca.

Si todo esto no fuera suficiente o la víctima permaneciera inconsciente o tomara una coloración violeta practicaríamos varias insuflaciones con la intención de alojar el posible objeto en las vías bajas, permitiendo una ventilación parcial. Si tras extraer el cuerpo extraño no respirara, practicaríamos la reanimación cardiopulmonar.

Primeros Auxilios. Capítulo 1: Aspectos generales.

PRIMEROS AUXILIOS

Aspectos Básicos:

Los primeros auxilios consisten en prestar unos “primeros cuidados” a un accidentado o enfermo repentino en el mismo lugar de los hechos, hasta la llegada del personal especializado.

Debemos ser conscientes de que de estos primeros auxilios pueden depender la evolución posterior del paciente y en ocasiones la propia vida. Es muy necesario que cualquier persona relacionada con la sanidad los conozca y los domine, incluso cualquier ciudadano corriente también debería ser formado para poder solventar situaciones de este tipo, no olvidemos que accidentes ocurren a todas horas y en todos sitios, en casa, en el trabajo, en la carretera, etc y pueden afectar tanto a desconocidos como a familiares cercanos, por lo que saber actuar correctamente es vital.

1.     Consideraciones generales:

Una persona formada en primeros auxilios debe tener una alta capacidad de reacción, organización y grandes dosis de tranquilidad.

Nuestro objetivo principal a la hora de prestar primeros auxilios consiste en evitar agravar o empeorar las lesiones que presente la víctima.

–       Tranquilidad: Mover con precaución a una persona.

–       Composición del lugar: Delimitar la realidad y sus posibles consecuencias.

–       Dominio de la situación: Transmitiendo sensación de tranquilidad.

–       Seguridad personal: Hacer sólo aquello de lo que se está seguro.

–       Prevención: Evitar actuaciones intempestivas.

–       Aleje a los curiosos: Además de viciar el ambiente, pueden inquietar más al lesionado con sus comentarios.

2.     Valoración Primaria:

Debe consistir en un rápida reconocimiento de las constantes vitales. Los más importantes siempre deben ser evaluados en este orden y son:

–       estado de consciencia: Estimulando al paciente, hablándole o moviéndole con suavidad y viendo si reacciona (Consciente/Inconsciente).

–       Respiración (Hay/no hay)

–       Pulso (Hay/ No hay)

–       Temperatura (Se busca normalidad, hipotermia / hipertermia)

–       Tensión Arterial (si se dispone de esfigmomanómetro)

–       No levante nunca a la persona a menos que sea estrictamente necesario.

3.     Constantes Vitales:

Podemos definirlas como los signos relativos a las funciones del organismo que deben mantenerse dentro de unos límites para que la vida prosiga en condiciones normales.

PULSO

Podemos definirlo como la onda de sangre producida por la contracción del ventrículo izquierdo del corazón. En una persona sana el pulso, reflejo el latido cardíaco.

El pulso se puede tomar en varios lugares del cuerpo, la forma habitual de tomar el pulso es en la arteria radial, en la cara externa de la muñeca (tomando como referencia posición anatómica) y en la arteria carótida, en el lateral del cuello bajo el lóbulo de la oreja (como referencia)a ambos lados del cuello, justo por debajo de los esternocleidomastoideos.

La frecuencia del pulso se expresa en latidos por minuto y varía en función de una serie de factores como la edad, el sexo, la actividad, la fiebre, los medicamentos, por hemorragias importantes. La frecuencia normal del pulso está comprendida entre los 60 y los 100 latidos. Cuando se da un latido enlentecido se habla de bradicardia, hay bradicardias que son fisiológicas, en personas entrenadas, con un corazón potente, nos podemos encontrar con cifras de 40 o 50 latidos por minuto sin ninguna consecuencia para el organismo. Si por el contrario el corazón late a más de 100 pulsaciones por minuto en situación de reposo, es una taquicardia.

La valoración del pulso se realiza generalmente por palpación. Se palpa con los dedos medios de la mano. Las almohadillas distales de los dedos son las zonas más sensibles para la detección del pulso. Si la presión es excesiva, no notaremos nada, porque estaremos obstruyendo el paso de sangre, mientras que si es muy liviana es posible no detectarlo. Si el pulso es regular, rítmico, contaremos los latidos durante 30 segundos y multiplicamos por 2, si lo hacemos en 15 segundos o en 10, un margen de error de + – 1 o 2 latidos multiplicados por 4 o por 6, da un resultado final con mucho margen de error.

Si el latido es irregular será necesario contar los latidos durante un minuto completo.

RESPIRACIÓN

Podemos definirla como el acto de respirar, que comprende tanto la captación de oxígeno, como la eliminación del dióxido de carbono. Para evaluar la respiración hay que tener en cuenta tanto la frecuencia, la profundidad y el ritmo.

–       Frecuencia: Se define en respiraciones por minuto. Un adulto sano tiene una frecuencia normal entre 15 y 20 respiraciones por minuto. Dependiendo también de varios factores, esta puede modificarse, como el grado de actividad física, la edad…

A la frecuencia respiratoria normal se le llama eupnea, cuando la frecuencia es menor de lo fisiológico bradipnea y cuando la frecuencia es mayor de lo normal taquipnea.

–       Profundidad: La respiración se puede conocer mediante la observación del movimiento torácico. Y puede diferenciarse entre profunda, normal o superficial, dependiendo del intervalo entre inspiración y espiración.

–       Ritmo: Se refiere a la regularidad de las inspiraciones y espiraciones. En condiciones normales, la respiración presenta un intervalo simétrico.

Para valorar la respiración de una persona, solo hace falta poner una mano sobre el tórax para sentir los movimientos del mismo, o colocar el brazo del paciente sobre el tórax y observar los movimientos del mismo, mientras se toma el pulso radial. En el caso en el que no sea evidente el movimiento torácico y el paciente esté tumbado, colocar la cabeza a la altura de sus hombros para ver si el tórax realiza algún movimiento.

TENSIÓN ARTERIAL

La tensión arterial representa una medida de la presión que ejerce la sangre al pasar a través de las arterias. Dado que la sangre avanza en forma de ondas, existen dos medidas de tensión arterial: La presión sistólica, que es la presión de la sangre por la contracción de los ventrículos, y la diástolica que es la presión de los ventrículos en reposo. O lo que es lo mismo, lo que la gente llama “la alta” es la máxima presión a la que son sometidas las arterias por el paso de la sangre por los movimientos de contracción del corazón; “ la baja” representa la mínima presión a la que son sometidas las arterias, en condiciones de reposo. Se suele decir que la baja es más peligrosa por el hecho de que presiones diástolicas altas, dan una medida de que tensión está aguantando ese vaso incluso en reposo, a mayor tensión en reposo, mayor posibilidad de padecer algún evento circulatorio.

La presión arterial media en un adulto sano es de 120/70 mmHg. Aunque son muchos los factores que la pueden hacer oscilar y seguir moviéndonos en cifras normales, el ejercicio, la edad, el sexo, medicamentos, enfermedades, nerviosismo, raza…

Trastorno Efecto
Fiebre Aumenta la T.A
Estrés Aumenta la T.A
Obesidad Aumenta la T.A
Hemorragia Disminuye la T.A
Calor exterior Disminuye la T.A
Exposición al Frío Aumenta la T.A

La tensión arterial se mide con un manguito de presión, un esfigmomanómetro y un fonendoscopio. El manguito es una bolsa que se puede inflar con aire, cubierta de tela y conectada a dos tubos, uno que se une a una pera de goma que sirve para inflar y desinflar el balón a través de una válvula. El otro tubo se conecta al esfigmomanómetro que indica la presión de aire que se introduce en el globo y se expresa en mmHg (unidad internacional de presión).

Habitualmente la tensión arterial se mide en el brazo del paciente, sobre la arteria braquial (flexo del codo)y con un fonendoscopio estándar. Se coloca el manguito 2,5 cm sobre la flexura del codo. Se bombea aire en el manguito a través de la pera y con la válvula cerrada para que escape el aire, inflamos hasta alcanza la presión que creemos nos vamos a encontrar, o bien si estamos localizando el pulso radial, cuando dejemos de percibirlo. Colocamos el fonendoscopio sobre la arteria braquial, y comenzamos a liberar el aire, lentamente, abriendo la válvula. Miramos atentamente el manómetro y en el momento en que empecemos a escuchar el sonido del latido cardíaco, tendremos la medida de la presión sistólica (la alta). Seguimos vaciando el brazalete de aire y llegará un punto en el que dejemos de oir nada, pues el punto justo anterior a dejar de oir los ruidos, se considera por convenio que es la medida de la diástolica (baja).

NIVEL DE CONSCIENCIA

EL nivel de consciencia puede situarse en cualquier punto desde el estado de alerta al estado de coma. Un paciente completamente alerta contesta a las preguntas de forma espontánea; un paciente comatoso no responde ni a estímulos verbales ni físicos.

Para valorar en que estado se encuentra un paciente accidentado, se utiliza la escala de Glasgow. Es la escala más utilizada y es de vital importancia, por ejemplo en urgencias se usa en el momento del ingreso por urgencias y una nueva valoración a las 24h, dependiendo de las variaciones que existan, se establece un pronóstico bastante fiable de cómo evolucionará esa persona.

ESCALA DE GLASGOW

Abrir los ojos

  • Espontáneamente
  • Tras Orden verbal
  • Como respuesta al dolor
  • Sin respuesta

4

3

2

1

Respuesta motora

  • órdenes verbales
  • Localiza el dolor
  • Flexión normal
  • Flexión anormal (decorticación).
  • Extensión (descerebración)
  • Sin respuesta

6

5

4

3

2

1

Respuesta Verbal

  • Orientado y conversa
  • Desorientado y conversa
  • Utiliza palabras inadecuadas
  • Emite sonidos incomprensibles
  • Sin respuesta

5

4

3

2

1

El coma se establece como una puntuación de 7 o menos. Una puntuación de 3 o 4 indica una probabilidad del 85% de fallecer o permanecer en estado vegetativo. Una puntuación de 11 o más indica una buena recuperación o una probabilidad del 85% de discapacidad moderada.